lunes, 23 de julio de 2007

"Estimulación de la creatividad en la educación. Para los niños en edad preescolar y básica inicial"

Consideraciones Previas:
Ámbito de la intervención
Etapa educativa y curso: En este curso se pretende brindar al educador una visión sobre la creatividad, y a partir de ahí vislumbrar cuáles elementos metodológicos o prácticos le sirven para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje en el espacio escolar y en el hogar comunitario. "Estimulación de la creatividad en la educación. Para los niños en edad preescolar y básica inicial".
Los estudiantes
Edad: 24 años hacia arriba. Esta dirigido a profesores de enseñanza preescolar y básica inicial.
Capacidades: En este espacio se abordará la importancia del juego como estrategia de trabajo en el aula y como posibilitador del desarrollo creativo en la infancia. Dentro de la pedagogía y de los estudios psicológicos se reconoce la existencia de ciertos aspectos relacionados con el pensamiento creativo, en este sentido, se propondrán ciertos elementos de tipo cognitivo, afectivo y motivacional que inciden en el proceso creativo; así mismo se expondrá la relevancia del ambiente y las condiciones que permiten el desarrollo del potencial creativo en sus diferentes niveles.
El juego permite a los niños construir y buscar soluciones y el maestro puede hacer uso de este potencial en la medida en que diseñe ambientes y experiencias lúdicas orientadas hacia los componentes de la creatividad.
Conocimientos y habilidades previas: Será pertinente el conocimiento en el uso de procesador de texto, word, power point, manejo de Internet, en el proceso de la alfabetización informática en el manejo y uso de un Blogers.
Actitudes: Se propondrán ciertos elementos de tipo cognitivo, afectivo y motivacional que inciden en el proceso creativo; así mismo se expondrá la relevancia del ambiente y las condiciones que permiten el desarrollo del potencial creativo en sus diferentes niveles.
Intereses: Los capítulos de este curso pretenden brindar al educador una visión sobre la creatividad orientada a vislumbrar los elementos metodológicos o prácticos que sirven para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje tanto en el espacio escolar como en el hogar.
Número de estudiantes que integran el grupo: Un total de 15 personas, ya que se realizará un seguimiento de las actividades que se desarrollaran a través del trabajo práctico (creación de juegos, recolección de juegos, mejoramiento a juegos ya realizados)
El contexto educativo
Marco general: Características físicas, un ordenador por persona con los programas necesarios para el el funcionamiento del curso conectado a la Internet, esta modalidad es a distancia y correspondiente a la situación socio-económicas se desarrollará este trabajo en el colegio "Santa María" Subvencionado por el Estado de la zona centro de Santiago y del cuerpo docente concerniente a ocho educadoras y siete asistentes.
Objetivos y Contenidos: El propósito de la intervención. La actuación puede centrarse por ejemplo en el logro de nuevos aprendizajes, en el repaso o la aplicación de conocimientos y habilidades, en despertar el interés del concepto de creatividad en los estudiantes y sensibilizarles hacia determinadas cuestiones, etc.
- Analizar el concepto de creatividad y sus implicaciones pedagógicas.
- Reconocer en el juego una estrategia posibilitadora del desarrollo creativo en los niños.
- Identificar algunas estrategias y elementos pedagógicos y didácticos que puedan involucrarse en el proceso de enseñanza y aprendizaje del niño, para el desarrollo de la creatividad.
Contenidos que se tratarán: En este curso se pretende entregar una visión sobre la creatividad, y a partir de ahí vislumbrar cuáles elementos metodológicos o prácticos sirven para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje en el espacio escolar. Dentro de la pedagogía y de los estudios psicológicos se reconoce la existencia de ciertos aspectos relacionados con el pensamiento creativo, en este sentido, se propondrán ciertos elementos de tipo cognitivo, afectivo y motivacional que inciden en el proceso creativo; así mismo se expondrá la relevancia del ambiente y las condiciones que permiten el desarrollo del potencial creativo en sus diferentes niveles. En este espacio se abordará la importancia del juego como estrategia de trabajo en el aula y como posibilitador del desarrollo creativo en la infancia. El juego permite a los niños construir y buscar soluciones y el maestro puede hacer uso de este potencial en la medida en que diseñe ambientes y experiencias lúdicas orientadas hacia los componentes de la creatividad.
Recursos
1/ ¿Por qué se han elegido estas modalidades tecnológicas frente a posibles materiales alternativos?
Un blog, también conocido como weblog o cuaderno de bitácora (listado de sucesos), es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. Habitualmente, en cada artículo, los lectores pueden escribir sus comentarios y el autor darles respuesta, de forma que es posible establecer un diálogo. En un segundo estadio se ocupará un soporte distinto, ya que considero que un blog, así como también instant project, requiere mejorías en diseño y herramientas como corrector ortográfico, entre otros para utilizar la información de mejor manera.
Quizás el crear una aula virtual, con las herramientas necesarias con los software de última generación In Desig, Flash, Dream Weaver, Director. Donde se entregará la información de los contenidos, evaluaciones, crítica y auto crítica en la transfiguración de los contenidos.
2/ ¿Qué aportan en este caso a los procesos de enseñanza y aprendizaje?
La intervención de un instrumento práctico capaz de entregar las habilidades o destrezas básicas necesarias para un buen desarrollo del instrumental informático, -alfabetización informática- donde el proceso enseñanza aprendizaje está dirigido por entrega de conocimiento semanal, -un capitulo a la semana- en donde podrá realizar comentarios y establecer preguntas en el avance del conocimiento. Para concluir con la realización de trabajos prácticos donde quede en evidencia los conocimientos adquiridos en el uso de el juego como herramienta pedagógica.
3/ Indique las funciones que desarrollarán los recursos que se utilicen e indique a través de qué medio:
Motivación del alumno: La motivación inicial de los alumnos estará fundamentada en la capacitación para los docentes en etapas preescolares y básica inicial, el mantenimiento del interés será manifestada a través del juego en la construcción del material didáctico, así como también en la recolección de datos de dichos materiales, en clasificar, seleccionar, y presentar propuesta de mejoras a los materiales ya catalogados.
Fuente de información y transmisión de contenidos: El traspaso de información esta clasificado en nueve capítulos, en donde las lecturas son entregadas semana a semana con la finalidad de poder generar preguntas, reflexiones y conclusiones, para lograr un conocimiento profundo a partir de los contenidos tratados en el curso.
Entorno para experimentar, resolver problemas, investigar: A partir del conocimiento adquirido el alumno será capaz de investigar en la recolección de datos y material didáctico en donde podrá experimentar y definir cuales son los elementos con mayor impacto en el uso de las nuevas herramientas insertas en la educación informática.
Evaluación de los conocimientos de los estudiantes: Auto evaluación en donde el alumno deberá reconocer, identificar y relacionar los fenómenos estudiados y a partir de su bagaje laboral podrá generar una evaluación a partir de los cambios que se manifiestan a través del tiempo en la aplicación de los conocimientos adquiridos y en el desarrollo de los mismos con sus educandos.
Entretenimiento: La actuación puede centrarse por ejemplo en el logro de nuevos aprendizajes, en el repaso o la aplicación de conocimientos y habilidades, en despertar el interés del concepto creatividad en los estudiantes y sensibilizarles hacia determinadas cuestiones, en la confección de material didáctico para propuestas de enseñanza aprendizaje a partir del uso de las TIC S.
4/ Indique la estrategia didáctica que se utilizará con estos materiales: Enseñanza dirigida, mediante las indicaciones estrictas del profesor en la utilización del material didáctico los cuales serán aplicados a los educandos de nivel preescolar y básico inicial a partir de la construcción de dicho material didáctico con un profundo fundamento teórico y práctico. A partir de las correcciones establecidas con el alumno del curso.
5/ Indique el entorno (espacio-temporal) en el que se utilizará:
Espacio: Aula informática en red, donde podrán trabajar en el aula informática del colegio Santa María o en su defecto desde casa. Características físicas, un ordenador por persona con los programas necesarios para el funcionamiento del curso conectado a la Internet, ya que esta modalidad es a distancia E-Learning.
Tiempo: Extra escolar, en casa.
6/ Indique los usuarios y agrupamiento:
Usuarios: Cuerpo docente concerniente a ocho educadoras y siete asistentes.
Implementación Actividades y Metodología:
Se explicitarán las actividades de enseñanza/aprendizaje que se propondrán a los estudiantes, indicando la modalidad de trabajo y la metodología que se utilizará. A partir de lo señalado las actividades y metodología en un primer ciclo será teórico, y en segunda instancia práctico en la construcción del material didáctico a utilizarse posteriormente en el aula con preescolares.
Duración y número de sesiones: El curso será desarrollado en nueve sesiones donde se trabajará un capítulo por semana. Concerniente a la teoría para luego desarrollar el trabajo práctico con nueve sesiones de asesorías personalizadas en la construcción del material didáctico, así como también en la recolección de datos. Además de potenciar la crítica y la auto crítica en el proceso creativo.
Observaciones
Dificultades que pueden darse: Dificultades de comprensión por parte de los estudiantes, dificultades para gestionar la actividad, recursos, etc.
Otros aspectos a destacar: Costo, tiempo de preparación de la actividad.
Curso:
"Estimulación de la creatividad en la educación.Para los niños en edad preescolar"

Los capítulos de este curso pretenden brindar al educador y/o a los padres una visión sobre la Creatividad orientada a vislumbrar los elementos metodológicos o prácticos que sirven para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje tanto en el espacio escolar como en el hogar. Se propondrán ciertos elementos de tipo cognitivo, afectivo y motivacional que inciden en el proceso creativo; así mismo se expondrá la relevancia del ambiente y las condiciones que permiten el desarrollo del potencial creativo en sus diferentes niveles. En este espacio se abordará la importancia del juego como estrategia de trabajo en el aula y como posibilitador del desarrollo creativo en la Infancia.

Capítulo I: Introducción y objetivos

En este curso se pretende brindar al educador y/o a los padres comunitarios una visión sobre la Creatividad, y a partir de ahí vislumbrar cuáles elementos metodológicos o prácticos le sirven para acompañar el proceso de enseñanza y aprendizaje en el espacio escolar y en el hogar comunitario.Dentro de la Pedagogía y de los estudios psicológicos se reconoce la existencia de ciertos aspectos relacionados con el pensamiento creativo, en este sentido, se propondrán ciertos elementos de tipo cognitivo, afectivo y motivacional que inciden en el proceso creativo; así mismo se expondrá la relevancia del ambiente y las condiciones que permiten el desarrollo del potencial creativo en sus diferentes niveles.En este espacio se abordará la importancia del juego como estrategia de trabajo en el aula y como posibilitador del desarrollo creativo en la Infancia. El juego permite a los niños construir y buscar soluciones y el maestro puede hacer uso de este potencial en la medida en que diseñe ambientes y experiencias lúdicas orientadas hacia los componentes de la creatividad.
Objetivos:
- Analizar el concepto de creatividad y sus implicaciones pedagógicas.
- Reconocer en el juego una estrategia posibilitadora del desarrollo creativo en los niños.
- Identificar algunas estrategias y elementos pedagógicos y didácticos que puedan involucrarse en el proceso de enseñanza y aprendizaje del niño, para el desarrollo de la creatividad.

Capítulo II: ¿Qué es la creatividad?

La creatividad es la capacidad del ser humano que le sirve para relacionar cosas, que en su experiencia anterior no estaban todavía relacionadas, realizar algo nuevo y gratificante para sí mismo, y resolver problemas en una forma original en cualquier campo de su actividad, ejemplo: creatividad científica, literaria, verbal, artística, práctica, etc.
Hablar de capacidad nos remite al mundo de lo que puede ser, al terreno de la energía potencial, de las potencialidades.
En efecto, la creatividad es como un músculo, si no se usa se atrofia y la posibilidad de que no se desarrolle y quede en pura potencialidad aumenta cuando nos regimos por el ritmo de la rutina y la inercia, cuando nos dejamos vencer por lo establecido y no nos aventuramos a pensar de una manera diferente.Junto con lo anterior, la creatividad se manifiesta a veces como el descubrimiento de algo nuevo en un contexto.
El descubrimiento involucra discontinuidad que no es más que un salto no alcanzable por la vía del pensamiento tradicional. Esta categoría nos remite al ámbito educativo y valida la posibilidad de plantear el desarrollo de la capacidad creativa a través de la acción pedagógica, ya que hablar de descubrimientos no es sólo a nivel social, sino también a nivel personal o individual; cuando un niño halla una conexión, una relación que antes en su experiencia no había obtenido, podemos decir, que está navegando en el terreno del descubrimiento.
En función de lo anterior, se puede afirmar que la creatividad está distribuida normalmente, es decir, todos somos creativos por naturaleza, en cada instante de nuestras vidas y con la experiencia damos soluciones nuevas y útiles que nos ayudan a salvar situaciones que se nos presentan.
La creatividad entonces no es patrimonio exclusivo de los artistas y genios, es una posibilidad inherente a la naturaleza humana y todo hombre puede desarrollarla en la medida en que lleva a la práctica lo que piensa, resuelve problemas, busca soluciones y obtiene un resultado nuevo o de valor, ya sea para él o para la sociedad.
¿Pero qué es lo que determina que unos logran ser más creativos que otros? Sin lugar a dudas el medio, la calidad de las experiencias educativas y las actividades que realiza cada persona determinan el desarrollo de su creatividad o la mutilación de sus posibilidades latentes, por tanto se puede decir que la creatividad no sólo se desarrolla en el individuo sino que también tiene un desarrollo social. Si bien es evidente que cada persona tiene aptitudes diferenciales, específicas, que dan la posibilidad potencial de desarrollar unas u otras capacidades. Estas sin embargo, no se hacen efectivas fuera del medio social.
En este sentido, la creatividad es un componente de la personalidad y tiene sus orígenes y características sociales.La creatividad reviste dos características definitorias. En primer lugar implica un pensamiento autónomo, es decir, no fortuito, ni controlado por determinado esquema fijo, o agente exterior, sino totalmente autodirigido.
En segundo lugar está orientada hacia la producción de una nueva forma, en el sentido de que el pensador no era consciente de dicha forma, antes de iniciar esta peculiar línea de pensar. De aquí la importancia de desarrollar este ya que, así el niño aprenderá a enfrentar una pluralidad de situaciones, a apartarse de lo establecido, a percibir los problemas que se presentan en sus estudios y en su propia vida, aprendiendo a contemplarlos desde una diversidad de puntos de vista, defendiéndolos con propiedad, para crear varias alternativas de solución.
En este sentido y según la autora Marta Martínez Llantada (1990) el proceso de creación no es un acto breve sino prolongado y complejo en el cual son igualmente importantes los saltos intuitivos así como las investigaciones cuidadosas, minuciosamente largas. En la formación de nuevas ideas, se da la valoración del grado de posibilidad de realización de esas ideas.
Mientras que algunos autores contraponen la lógica y la intuición en el proceso creador, ambas juegan un papel importante cuando el hombre se ve enfrentado a solucionar un problema. Quiere decir que la creación, en cualquiera de sus formas, sobre todo en la que se refiere a la actividad científica es un proceso complejo de cálculo consciente e inconsciente y por tanto de surgimiento de intuiciones y razonamientos lógicos.
Pero este proceso no es posible sin el juego de la representación, sin la capacidad de fantasear, de sentir intuitivamente, de imaginar y sin la necesidad de información.El hombre es pues, según las autoras Alicia Mitnujín y Gloria Mirabent (1989), un creador de información. La producción nueva de información es el sello de las épocas de amplio y acelerado desarrollo y es precisamente la actividad creadora del hombre lo que hace de él un ser proyectado hacia el futuro, un ser que crea y transforma su presente. La creatividad, entendida así, es lo que ha hecho diferente al hombre del siglo actual al del siglo XIV.

Capítulo III: El proceso y las actitudes asociadas a la creatividad

El proceso creativo implica una reestructuración de la realidad, una desestructuración de la misma, y una reestructuración en términos nuevos. En este sentido se habla de seis etapas fundamentales del proceso:
El cuestionamiento, el acopio de datos, la incubación, la iluminación, la elaboración, la comunicación. (Rodríguez 1989) En la etapa del cuestionamiento, el primer paso consiste en percibir algo como problema, en tomar distancia de la realidad. El cuestionamiento es fruto del interés cultivado, del fomento de hábitos de reflexión y de la capacidad para percibir más allá de lo que aparentan ser los fenómenos.
El acopio de datos es un requisito indispensable en el proceso creativo, pues, una imaginación sin información no se potencia plenamente.Las etapas de incubación e iluminación están muy relacionadas y representan "la digestión inconsciente de ideas". Es un período silencioso, aparentemente estéril pero en realidad de intensa actividad. En el campo de la ciencia es el surgimiento de hipótesis, de relaciones nuevas, en el arte es la forma deseada y en la vida es la opción por una alternativa, un cambio en las costumbres, una ruptura, etc. La etapa de elaboración es el paso de la idea luminosa a la producción de una realidad visible. Es el momento de exponer un producto, un resultado que puede ser objeto de nuevas creaciones.
La última etapa es la de comunicación, que consiste en dar a conocer el trabajo realizado. La culminación del proceso con la comunicación de los resultados es una forma de expresar el trabajo que se lleva dentro de sí, es compartir y transmitir un saber particular a un entorno social.
Desde el punto de vista didáctico es muy importante comprender el proceso creativo. Este se inicia aproximándose a lo conocido, a lo familiar y motivándolo el asombro, la inquietud, la formulación de una hipótesis, la pregunta ante un vacío existente para un individuo o para un grupo. El proceso creativo, implica una transformación que parte de una vivencia, una inquietud significativa para que se generen procesos y se gesten nuevas formas de pensamiento y de actuación, formas que deben reflejar la perspectiva propia de cada observador que analiza la realidad, la interroga, la investiga.Junto con lo anterior, Mauro Rodríguez Estrada en su libro Manual de Creatividad (1989), propone la existencia de varios niveles en la producción creativa, pues si bien en todo proceso creativo se transita por las etapas anteriormente descritas, los productos creativos difieren de acuerdo con niveles cada vez más complejos. Para este autor los niveles creativos son: expresivo, productivo, inventivo, renovador y la creatividad suprema.
Los niveles de Creatividad demuestran que esta nace en el nivel expresivo, y que requiere del mismo para su pleno desenvolvimiento y obtiene sus máximas expresiones en el nivel supremo.
El nivel expresivo: Se caracteriza por la espontaneidad y la libertad; se da un predominio de la presencia de lo divergente, de lo intuitivo y del sentido común. La ausencia de este nivel impediría hablar de ser creador. A medida que se pasa de la niñez a la adolescencia y de ésta a la madurez, se tiende a perder el nivel expresivo en la educación y en la vida cotidiana.
Desde el punto de vista del nivel expresivo, el paso del preescolar a la primaria, de la primaria a la secundaria y de esta última a la universidad es con frecuencia traumática. Mientras que en el preescolar todo tiende a ser lúdico y expresivo, en los siguientes niveles se pierde esta finalidad y se encauza la educación más hacia la importancia del rendimiento académico, el resultado generalmente es la homogeneidad y por consiguiente, la falta de creatividad. En la universidad por su parte se les exige a los alumnos pensar, ser originales y elaborar sus propuestas, exactamente el rumbo para el cual no fueron formados.
Esto quiere decir que en el aula de clase el maestro debe procurar ser espontáneo él mismo y buscar afanosamente que sus alumnos también lo sean. La espontaneidad implica perderle el temor al ridículo y decidirse a ser y sentirse auténtico, a la vez que le confiere al individuo la capacidad de ser receptivo frente al entorno para cuestionarse e inquietarse por la realidad, despertando su curiosidad y su capacidad para percibir más allá de las apariencias y los moldes construidos social y culturalmente.
En la estimulación de este nivel se puede convertir en un obstáculo la disciplina escolar, cuando ella es entendida como un medio rígido de organización y observancia irrestricta del orden académico. El maestro debe procurar hacer de la búsqueda un hábito mental y desarrollar, en él y en sus alumnos, la sensibilidad estética y el sentido de lo histórico de aquello que los inquieta.
En el nivel productivo: Se incorporan prácticas y conocimientos relacionados con técnicas e informaciones precisas con el objetivo de lograr productos y generar mejores resultados. No es necesario reprimir la libertad y la espontaneidad; se trata de adquirir conocimientos básicos y estrategias diversas a partir de la percepción de problemas específicos, ampliando la visión existente.
El nivel inventivo: Trabaja con algunos componentes que establecen relaciones nuevas y permiten interpretaciones simbólicas, maneras distintas de ver los problemas. Es necesario en esta fase favorecer los procesos divergentes para estimular la gestación de soluciones que a partir del conocimiento se pueden encontrar. En esta fase se han producido inventos como el teléfono, una vacuna, la rueda, el reloj, etc.
El nivel renovador: Supone una comprensión profunda de los principios fundamentales del asunto en cuestión, ya sea en la cultura, en las artes, en las ciencias o en cualquier espacio. Sólo tras la definición de esos principios se puede llegar a los cambios importantes que una innovación conlleva.
El nivel supremo: Busca de igual forma realizar una reestructuración de experiencias, asumiéndolas para reorganizarlas. Las capacidades de abstraer y sintetizar son importantes en ese nivel, más que en los otros niveles descritos, dada la intención de generar nuevas ideas para confrontarlas con la realidad y luego divulgarlas.
En este nivel se modifica el orden en las relaciones o se incorporan elementos nuevos, se logra finalmente cambiar los significados de las realidades comprometidas con el asunto por medio de una visión renovadora que debe comunicarse y darse a conocer socialmente.
El paso del medioevo al renacimiento a través de la pintura del Guioto constituye una muestra de este nivel.No solo Einstein y Leonardo Da Vinci sirven como ejemplos de suprema creación y elaboración, cotidianamente constatamos la presencia de válidos niveles elementales de creación. Esto significa que en la escuela no se puede enfrentar el desarrollo de la creatividad como un mito, otorgándole a los creativos rasgos privilegiados y pretendiendo que todos los alumnos sean un pequeño geniecito que se somete cruelmente a padecer la obligación de crear.
Nadie tolera sentirse medido en forma permanente, sin embargo, tampoco se puede desechar el cultivo del talento creador.
Cada nivel debe ser respetado y comprendido en sí mismo y en su interrelación, sin dejar de tener en cuenta las diferentes trayectorias y el espectro general para que al estimular la creatividad de los alumnos, el docente lo haga de una manera integral, paulatina, continua y equilibrada. De esta manera, el maestro conocerá claramente las diferentes posibilidades en la creación, de manera que conduzca a los alumnos a la producción de expresiones en diferentes niveles.

Capítulo IV: Las actitudes afectivo – motivacionales

La motivación es aquella disposición que nos permite alcanzar una meta, es el impulso que orienta el comportamiento. Se habla de dos tipos de motivación: la extrínseca que depende de metas externas (valoración por parte de los demás de un objeto o de un logro, etc.) y la intrínseca que surge por el interés del propio sujeto para lograr un objetivo (necesidad, instinto, aspiración, etc.).
En la motivación intrínseca la tarea creadora es el medio y el fin en sí misma, la gente entonces será más creativa cuando se sienta motivada por el interés, el placer, y el desafío, y en eso es en lo que debe insistir cualquier intervención pedagógica y educativa, entendiendo además que la razones externas para crear pueden reducir incluso la creatividad (Romo 1997).
En la motivación intrínseca intervienen las emociones, las cuales pareciera que mostraran al individuo la solución de la tarea que lo motiva y lo alejaran a su vez de cualquier pensamiento ajeno a ella. Las emociones son necesarias para sostener un esfuerzo creativo, la pasión y entusiasmo de la búsqueda. El interés por su parte, actúa sobre la atención haciendo que está se incremente y así se logre el fin (La creación).
La motivación orienta la intensidad y la selección de alternativas para elaborar y desarrollar actividades, por tanto, a nivel educativo se convierte en una herramienta fundamental del aprendizaje y se constituye en una condición necesaria para llevar a cabo con éxito los procesos cognoscitivos y creativos.
La motivación intrínseca se forja en forma lúdica desde la infancia, con acciones que les exigen una actividad intelectual independiente como pintar o experimentar, así se irá desarrollando una estructura conceptual, habilidades y destrezas que constituyen la dimensión cognoscitiva de la creación.De manera semejante se insiste en la alta energía como cualidad del ser creativo.
La energía es uno de los recursos imprescindibles en la creatividad. Toda acción creativa requiere concentración, esfuerzo y perseverancia, sostenidas por un nivel energético alto. Esta energía encauzada hacia el crecimiento personal e interpersonal, descansa sobre normas de respeto por los otros dentro de un diálogo inteligente y es un recurso precioso para la creatividad, por tanto hay que fomentarla, orientarla constructivamente en una atmósfera interactiva de "dar y recibir" y de transformar aportando.
En función de la reflexión que se ha venido desarrollando, vale la pena mencionar cuales son las características y actitudes asociadas a la creatividad, mismas que hacen referencia a la motivación como componente indispensable en la actividad creativa y a su vez se relacionan con la autonomía y la autorregulación, factores que están íntimamente asociados a la capacidad creativa, ellos son:
-La tolerancia, el no asustarse ante lo nuevo y mostrarse tranquilo ante situaciones diferentes, adaptándose a las nuevas exigencias: La persona creativa debe saber resistir la ambigüedad y la indefinición, debe saber manejar la tensión y lo imprevisible. Para el niño la tolerancia implica no sentir ansiedad frente a una situación o problema sin resolver y ser capaz de buscar una solución verdadera y válida sin tener la presión del ahora, sin apresuramientos.
-La espontaneidad y la iniciativa (decisión): Ante todo hay que tener presente el espíritu lúdico y audaz para enfrentarse a los retos que ofrece la vida misma y el espacio escolar en este caso. Dada la naturaleza de los procesos creativos, se da la exigencia de decidir en momentos de tensión, de tener iniciativa en condiciones de incertidumbre.
-La tendencia a la exploración, el pasar de la idea a la acción: En cuestión de creatividad un proceso creador no se puede contentar con un conjunto de ideas o formulaciones que nunca se realizan. En la práctica una idea innovadora exige un trabajo riguroso y continuo, para el caso de los niños implica disciplina, organización y esfuerzo. En la historia del arte por ejemplo se evidencia el carácter de organización y distribución de los elementos de la obra, es decir, se planea para luego hacerse concreta.
-La confianza, y seguridad en sí mismo, el autoconcepto firme: La aceptación de si mismo es indispensable para la creatividad, en la mediada que el individuo confía en sus posibilidades de acción se puede enfrentar más fácilmente al reto de crear. Para los niños esta confianza en sí es producto también del apoyo y seguridad que le brinde el ambiente y los mayores con los cuales de relaciona.
-La valoración de los procesos y producciones (autorregulación y autoevaluación): La objetividad y el ser capaz de establecer juicios de opinión frente a los propios procesos y productos y frente a los demás, es una actitud necesaria de ser fomentada y asociada a la educación de la capacidad creativa.
-La constancia y disciplina, la perseverancia y persistencia (tenacidad): La constancia y la paciencia deben ser características de quienes se enfrentan a procesos creativos, en el caso de los niños hay que favorecer el desarrollo de esta actitud, pues es garantía de que no se dejen empezados los procesos y se pueda llegar a elaboraciones exitosas.
-La curiosidad y entusiasmo: Este componente hace referencia a la necesidad de indagar, explorar y explicarse el mundo, aspecto que se revela desde la tierna infancia, pero que desafortunadamente se pierde con el paso del tiempo, en este aspecto las oportunidades socioculturales son indispensables para que esas inclinaciones no se pierdan y se puedan canalizar.
Para ello es necesario formar en los individuos la necesidad de admirarse ante lo aparentemente más insignificante, la capacidad de formular preguntas, aspecto que se relaciona con la actitud de explorar la realidad que aparece, como una plastilina posible de ser moldeada mediante la fantasía humana. El deseo de saber o ver cosas, o de enterarse de algo es lo que llamamos curiosidad, esta es un poderoso factor de motivación hacia el conocimiento.
La curiosidad ha sido la causa de numerosos descubrimientos a lo largo de la historia y dar respuesta a muchos interrogantes. La curiosidad en la escuela debe ser orientada a convertirse en un acto racional, orientado a un propósito, debe promoverse e inducirse, de manera que los niños no pierdan ese deseo por comprender el mundo. La curiosidad y el entusiasmo comprenden aspectos estrictamente emocionales y afectivos y en este sentido son factores que dirigen la atención de los sujetos hacia aspectos que les interesan. La curiosidad debe ir acompañada por la reflexión crítica de los eventos que encontramos y nos muestra la vida, de no ser así se caería en una curiosidad superficial o trivial.
-La concentración y esfuerzo para sobrepasar obstáculos: Es evidente que el proceso creativo requiere de esfuerzo y dedicación, la concentración es requisito indispensable en todo proceso de aprendizaje y mucho más en la tarea de crear.
-La independencia, (Autonomía, conciencia de sí mismo y de que se puede trabajar por sí solo): Las personas creativas deben ser autoexigentes, deben valorar el desempeño y ser persistentes. En este sentido, deben auto gobernarse y dirigirse. Para los niños en edad preescolar, esto resulta difícil por su nivel de egocentrismo y por que aún no han consolidado una construcción de la norma, pero resulta indispensable desde el aula de clase jalonar los procesos de autonomía e independencia. Aunque no existe consenso acerca de lo que se debe considerar en relación con la personalidad creadora es indudable el papel estas actitudes o componentes afectivo motivacionales en el acto de crear.

Capítulo V: El juego como estrategia de trabajo que fortalece la creatividad en los niños

El juego es un tipo de actividad humana, "es una actividad corpóreo-espiritual libre, que crea bajo determinadas normas y dentro de un marco espacio-temporal delimitado, un ámbito de posibilidades de acción e interacción con el fin de alcanzar el gozo que proporciona, independientemente del éxito obtenido" (López Quintas, 1977; pág:12).
Preguntarse por qué juega el niño equivale a preguntarse por qué es niño. No es posible imaginarse la infancia sin los gritos, las risas, los correteos; estas son acciones derivadas del juego que acompañan además el crecimiento y el desarrollo de la inteligencia. El niño no sólo crece, se desarrolla por el juego, dejando aflorar las potencialidades, complicando y coordinando su ser con el medio histórico- social- cultural que lo rodea. De acuerdo con Chateau "La infancia tiene por consiguiente, como fin el adiestramiento por el juego de las funciones tanto fisiológica como psíquicas" (Chateau, 1973. Pag, 5).
El juego, continúa diciendo este autor, es el centro de la infancia, permite la ejercitación física del cuerpo y hace también surgir funciones tan difíciles como la palabra o la marcha. Las actividades que comportan los juegos permiten explorar el dominio de diversas funciones, pero también posibilitan ir más allá y extenderse para originar nuevos resultados.
En los niños de edad preescolar el juego constituye el contenido fundamental de la vida, actúa como actividad directriz, entrelazándose íntimamente con el trabajo y el estudio. Muchas labores en el niño adquieren forma de juego y en éste se unen todos los aspectos de la personalidad; el niño se mueve, habla, percibe, piensa, además, en el proceso del juego trabajan activamente su imaginación, su memoria, se acrecientan las manifestaciones emocionales y volitivas y es por ello, que las huellas de esta forma de vida que es el juego, se quedan más profundamente en el niño, que las huellas de la vida real misma.
En este orden, el juego actúa como un medio poderoso de educación, ya que además se conecta con el lenguaje y con toda la amplia gama de realidades envolventes que constituyen el entorno del hombre.El juego por tanto, debe entenderse en sentido propedéutico, (enseñanza preparatoria para el estudio de una disciplina) es decir, sirve para preparar y potenciar procesos de desarrollo humano es un factor básico creador y potenciador de zonas de desarrollo; en este sentido, Vigotsky opina que el motivo de lo lúdico surge cuando se construye una situación imaginaria, es decir, que la imaginación y la fantasía alimentan el juego en toda su magnitud.

Capítulo VI: Características del juego infantil
-Son placenteros: así no vayan acompañados de signos de regocijo y el placer generado induce a su repetición.
-No tiene un fin determinado distinto del disfrute mismo, del de las acciones; no interesa el resultado, interesan los medios, en términos utilitarios serian acciones improductivas.
-Son libres y espontáneos, elegidos voluntariamente por quienes lo practican, sin aceptar imposiciones ni programaciones rigurosas, surgen en forma natural, sin presiones y se suspende simplemente cuando ya no genera placer.
-Implican una participación activa del niño, quien está atento, concentrado en su tarea, activo, física y mentalmente.
-El juego lleva al niño a adquirir destrezas y conocimientos, con lo cual se convierte en un excelente medio para su desarrollo.Tipos de juego: Existen varias clasificaciones del juego, veamos algunas:De acuerdo con el objetivo que se busque en el juego.- Juegos individuales o colectivos: si se desea enfatizar el aspecto social del juego.
-Juegos de función, ficción, construcción y reglas: si se miran desde el punto de vista del desarrollo psicosexual del niño.- Juegos de construcción y relacionados con actividades sensoriomotrices, de simbolización o de incorporación de reglas sociales: si se hace énfasis en el aspecto mental, tomando el aprendizaje como un proceso activo de tipo intelectual.
- Juegos didácticos o no didácticos: con una visión pedagógica
- Comercial, si se considera como didáctico el juego o juguete que da una enseñanza específica; sin embargo, se debe recordar, que todo juego es didáctico.
-Juegos de dramatización, folclóricos, de ejercicio y sociales, entre otros: si se tiene en cuenta su utilidad específica para la realización de los mismos. Se distingue gran diversidad en los juegos de los niños dada por su contenido, organización, reglas, carácter de las manifestaciones de los niños, influencia sobre el niño, tipos de objetos utilizados, origen, etc. A pesar de ésta exuberancia, y para una correcta dirección de los juegos en función del desarrollo de la creatividad, es importante resaltar una agrupación o más bien una división de los juegos en dos grandes grupos: Juegos creadores y juegos con reglas (Loguinova y Samorukova, 1990).
-Juegos Creadores: El contenido de los juegos creadores los inventan los propios niños, reflejando en ellos sus impresiones, comprensión del mundo circundante y actitud ante este. La forma de aprender más rápida y efectiva es hacer y esto precisamente lo que torna tan valioso el juego creativo; el aprendizaje en el juego creador se transforma en una actividad en la que el niño se compromete y en el curso de esta experiencia y de su observación tiene lugar una comprensión más amplia de la realidad y del mundo. En este orden, es importante que el niño explore todas las áreas de construcción, pintura, drama, etc., y descubra y desarrolle al mismo tiempo sus intereses o habilidades particulares.El grupo de los juegos creadores lo constituyen los juegos de roles con argumento (este es el tipo fundamental de los juegos creadores); los de construcción en los cuales los niños de manera específica reflejan sus impresiones acerca del mundo circundante; los juegos
-Dramatizaciones en los que los niños de forma creadora reproducen el contenido de las obras literarias, etc. Cuando van llegando a la edad preescolar mayor (4 a 8 años), los niños adquieren la habilidad para ponerse de acuerdo con el tema y el contenido del juego, para distribuir los roles y en gran medida para planificar su actividad lúdica. El juego de roles es una actividad que como se sabe, está en gran medida determinada por la iniciativa y el interés de los niños, porque su contenido, participantes, así como los medios necesarios para su ejecución, deben ser elegidos por ellos mismos.Para saber si los niños están jugando bien o no, se pueden utilizar cuatro elementos fundamentales que se encuentran en el juego de roles: la adopción de roles, las acciones que se realizan, los objetos que utilizan y las relaciones que se establecen entre los participantes. La utilización de estos indicadores permitirá evaluar a un grupo de forma individual y colectiva. Estos aspectos son válidos para toda la etapa preescolar.
-Los juegos con reglas por su parte, son creados e introducidos en la vida de los niños por parte de los adultos, según la complejidad del contenido y las reglas, son destinados para niños de diferentes edades. Entre los juegos con reglas elaboradas constituyen un grupo grande los juegos populares o folclóricos, muchos de los cuales pasan de una generación a otra. Los juegos de contenido elaborado y con reglas por su influencia educativa, convencionalmente se subdividen en: juegos didácticos, en los que ante todo se desarrolla la actividad intelectual de los niños, se profundizan y amplían sus conocimientos; juegos de movimiento, desplazamientos y coordinaciones; los juegos musicales, que desarrollan esta capacidad musical. En este grupo se distinguen también los juegos de entrenamiento y pasatiempo.

Capítulo VII: Las emociones en el juego y en el acto de crear

Hablar de creatividad es hablar de una permanente construcción. El acto de crear como tal debe comprenderse como un acto transformador del sujeto donde se conjugan la sensibilidad y la racionalidad, experiencias que median la práctica humana. En este sentido, "el acto creador es búsqueda incansable, entusiasmo, asombro, libertad, construcción permanente y en suma, es una particular manera de intentar comprenderse un poco más" (Tirado, M. 1998, Pág.89).
La comprensión implícita en el acto creador implica además un interrogante que determina la expansión del ser y la posibilidad de ampliar la noción que sobre el mundo se posee. Una pregunta, un interrogante conduce inevitablemente a otro, manteniéndose así abierta una inmensa gama de caminos para comprender y crear.
Pero es necesario una mínima inquietud en el niño frente a lo que observa para así ampliar el conocimiento de sí y del mundo y acceder a los actos creativos. Es precisamente ese afán de conocer lo que condujo al hombre a través de la historia a crear ciencia, de igual forma, los niños transitan ese camino a la creación, en afán de conocer, la verdad y la belleza de las cosas, belleza que sólo se logra apreciar en la medida en que se comprende.
Goodman (citado por Tirado, 1998) propone que hay siete formas o acciones que impulsan a la experiencia sensible de los conceptos y hace la construcción del mundo y del conocimiento, ellas son: ver, escuchar, sentir, asombrarse, interrogarse, comprender y modificarse. El asombro en especial es lo que fundamenta el deseo de comprender y el mismo acto creador, es lo que impulsa a escudriñar en lo desconocido y encontrarle gusto a la vida misma. Pero el acto creador a pesar de estar impregnado de asombro constituye un acto de formación para el cual es necesario despertar la curiosidad, mover la admiración, incrementar la capacidad de observación y aportar el mayor número de experiencias que desarrollen la sensibilidad. No hay que ser entonces espectador sino protagonista en la apropiación de lo externo, del conocimiento, para que se puedan lograr aprendizajes vitales que involucren el sentir y los sentidos, porque allí también está la realidad humana, no sólo en la razón.
En los niños especialmente su capacidad creadora es fruto de ese contacto con el mundo, por tanto, en sus producciones reflejan sus propios modos de autorrepresentación; estas son las maneras particulares de aprehender el mundo circundante pero a la vez las formas que lo conducen a ser potencialmente innovador y transformador. Al niño se le debe permitir constituirse en permanente constructor, y que se sitúe cada vez en una posición nueva frente al mundo, teniendo en cuenta que, cada ser es "único e irrepetible", y por ello, se pueden dar multiplicidad de visiones frente al mundo. Educar para la creatividad entonces, debe alejarnos de esa posición tradicionalista, homogenizante y por el contrario debe acercarnos al reconocimiento de la pluralidad y a la autonomía.
Todos los procesos y productos de la cultura y de la socialización se encuentran fundamentados por el lenguaje y la emoción, aspectos ligados a la capacidad de asombro y de goce. La capacidad de asombrarnos y de emocionarnos en un acto creativo, depende de nuestra capacidad de comunicarnos en las diferentes áreas del conocimiento y del saber, y como diría Maturana (citado por Jiménez, 1996, pág.40). "Son diferentes redes de conversaciones en las cuales nuestra capacidad de asombro y nuestro lenguaje se entrelazan mutuamente constituyendo nuestro vivir".
En este sentido, lo que caracteriza un acto creativo humano, es el entramado de capacidades simbólicas que se gestan alrededor de las emociones. Sino existe afectividad y amor en los procesos de desarrollo humano, no existe la posibilidad de ser creativos, ni la posibilidad de creación, pues, ésta logra integrar lo emocional y lo racional.
Lo emocional es constitutivo de lo racional, si no funciona bien lo afectivo, sino hay emociones, no funciona bien lo cognitivo. De acá que el acto creador debe estar acompañado por metas y afectos que encarecen el curso de la acción y el producto de la creación.
Sin embargo, existen otros procesos cognitivos que necesitan de una mayor energía para actuar; el juego entra entonces a constituir un factor determinante en lo humano, y desencadenante de procesos creativos, cuando se encuentra ligado a las emociones. De igual forma, cuando el juego se encuentra vinculado a lo cognitivo, podríamos decir, que potencia la inteligencia, aspecto que es corroborado por la teoría piagetiana cuando se afirma que el juego revela la evolución mental del niño; en cada etapa de desarrollo humano está el juego indisolublemente ligado.
En el mundo de la emocionalidad aparece el juego como experiencia cultural, en la cual sirve de preparación para una acción futura y debe tener fines o propósitos, por tanto, el juego tal como lo planteara Vygotski debe verse en un plano convergente que vincule el desarrollo con el aprendizaje, desde una óptica socio cultural.
Entender el juego en el espacio de la emotividad, implica mirar el papel evolutivo que cumple en el ser humano, es un sendero abierto a las posibilidades, a la incertidumbre, a los conocimientos, a los saberes y por tanto a la creatividad. La experiencia cultural comienza con el vivir creador, cuya primera manifestación es el juego social o juego cotidiano, en esta medida se convierte en un espacio ligado al diario vivir y en un medio de expresión, una manera de decir y preguntar en un mundo fantasioso en el que se genera el crear.
Pero crear no es sólo hacer algo original, crear es el hacer pasar una línea entre otras que ya daban por copados los espacios, es hacer brotar una chispa, es hacer surgir la pluralidad (Velásquez 1993, Pág: 81 citado por Jiménez. 1996; pág:56). Lo ideal en un acto creativo consiste en que el sujeto se apropie y transforme las experiencias acumuladas por la cultura; ahora bien, es necesario que el sujeto domine los signos o instrumentos culturales que se van fortaleciendo a través de la educación.
El acto creativo como proceso constructivo, es necesario potenciarlo y enriquecerlo en el hogar y en la escuela, de ahí la necesidad de ampliar las experiencias de nuestros niños y de acuerdo con Vygotski, cuanto más vea y experimente, cuanto más aprenda y asimile, tanto más productiva será la actividad de su imaginación.En suma podría decirse que la finalidad del acto creativo desde el punto de vista cognoscitivo, implica una predisposición lúdica del niño frente a la sorpresa, frente al asombro, frente a la incertidumbre, en el cual priman las posibilidades, las emociones y los deseos de conocer el mundo.

Capítulo VIII: El ambiente creativo y el maestro creativo.
Carcterísticas de los maestros creativos

Una de las características centrales del maestro creativo según Torrance (1969) es la Flexibilidad, la cual se contrapone a la actitud represiva y autoritaria relacionada con un comportamiento rígido. No se requiere que el maestro se reconozca como creativo para estimular, motivar y conservar la creatividad en el aula de clase y en la institución escolar.
Con sólo relacionarse directamente con sus alumnos, el maestro logra adoptar y promover entre su grupo posiciones flexibles y trata de entender al niño como él es, en su ser, en lo que intenta expresar y producir.
De esta manera se logra gran parte del trabajo, simplemente al apoyar un contexto creador. Ante todo, el maestro no debe perder su personalidad y su autenticidad profesional, concedida por su saber pedagógico.
Según el mismo Torrance, es bueno reconocer las características esenciales de los maestros creativos: Soñadores, sagaces, audaces, sistemáticos, disciplinados a su manera, perseverantes, inconformes, capaces de enfrentar retos, amantes de la incertidumbre, ingenuos, identificados totalmente con sus ideas, con propuestas que hacen chocar con el grupo donde trabajan, normalmente críticos pero constructores que buscan incansablemente la elaboración de nuevas hipótesis, preguntas y/o alternativas de solución y poseen un celo infatigable por el éxito personal, optimistas, con facilidad para establecer relaciones y asociaciones novedosas, claramente flexibles y tolerantes. Los educadores deben ayudar a los niños a desarrollar el deseo de expresarse creativamente. Esto lo pueden lograr:
-Haciéndoles ver el cambio como natural en la vida y que muchos problemas no tienen una respuesta fácil.
-Permitiéndoles expresar libremente sus opiniones e ideas, ayudándoles para ello con preguntas abiertas.
-Estimulándolos a compartir, aprovechando las experiencias de su vida.
-Ayudándolos a aprender a juzgar y a aceptar sus propios sentimientos.
-Haciéndoles comprender lo valioso de sus ideas creativas.
-Motivándolos a divertirse haciendo las cosa y encontrando la respuesta por sí mismos.
-Alentándolos en la perseverancia, la tenacidad y el deseo de hacer cada vez mejor las cosas.
-Proporcionándoles oportunidades para salir adelante con una actividad, aún cuando todos los demás estén haciendo algo completamente diferente.
-Alentándolos a la autovaloración y animándolos cuando ocurran frustraciones o fracasos.
Por lo anterior, la responsabilidad educativa para el desarrollo de la creatividad recae en gran parte en el educador, puesto que es él quien tiene contacto directo con los niños y la función de preparar y coordinar las actividades a través de las cuales se alcanzarán los objetivos propuestos. De él depende fundamentalmente, la adecuada adaptación del niño a ese primer medio escolar y en consecuencia su respuesta positiva a las exigencias que le impondrá la vida escolar futura.
La preparación pedagógica del docente es importante, deberá poseer los elementos básicos para el desempeño de su tarea, pero además deberá ampliar los conocimientos adquiridos mediante su continua actualización y perfeccionamiento, sobre diferentes temas, distintos enfoques, nuevos materiales y técnicas, que comprende el campo de la educación preescolar. Debe poseer un alto grado de sensibilidad social que le permita solidarizarse con los problemas de la comunidad, orientando a sus miembros en la búsqueda y utilización de información en la solución de sus problemas. Si consideramos a la maestra como facilitadora del aprendizaje y del crecimiento humano de sus alumnos, su labor debe estar orientada a liberar la curiosidad, permitir que los niños evolucionen según sus propios intereses, abrirles caminos para la búsqueda y la investigación, reconocer que todo está en proceso de cambio, aunque no se logre de manera total, constituye una experiencia grupal inolvidable que sólo un maestro emocionalmente ajustado y maduro puede proporcionar a sus alumnos.

Características del ambiente creativo

El ambiente adecuado para desarrollar la creatividad es- un ambiente en el que se propicie la construcción de la autoestima y la autonomía, metas necesarias para desarrollar la creatividad:
-Se estimule permanentemente al niño (a) desde el nacimiento, las esferas táctil, visual y auditiva.
-Se fomente la comunicación verbal de tal modo que no se frenen las inquietudes creadoras.
-Se estimule la capacidad de imaginar y sorprenderse.
-Se eliminen los viejos y castradores modelos de la copia como único medio educativo.
-Se propicie la participación en actividades artísticas de toda índole.
-Se fomente la experimentación para entender fenómenos de la naturaleza.
-Se estimule en los niños el aprendizaje por ensayo y error, y se les anime a persistir si fallan.
-Se facilite el contacto con la naturaleza y los animales.
-Se estimule la capacidad crítica y la expresión de libertad.
-Se favorezca la participación del niño (a) en la solución de problemas cotidianos, de acuerdo con su etapa de desarrollo.
-Se comprenda la diferencia como expresión vital del hombre.
-Se estimule el uso crítico de los medios de comunicación social.
-Se difunda el uso de los medios computarizados mas avanzados (multimedia, realidad virtual).
-Se propicie el análisis de la realidad social.
-Se exalte la convivencia social con base en la tolerancia.
El ambiente favorable para el desarrollo de la creatividad debe ser inspirado en la libertad.
Debe tenerse también en cuenta, el contexto en el que el niño participa significativamente, y en este ambiente la creatividad desempeña un papel clave en los procesos de adaptación del niño al medio, de sensibilidad a los problemas, flexibilidad y permite a través de las producciones reforzar la autoestima, desarrollar la originalidad y la valoración propia. Es importante también que el niño se sienta seguro y sin temor al fracaso, tener en cuenta los puntos de vista de todas las personas, aceptación mutua entre los integrantes de la comunidad educativa (receptividad), la afectividad en la creación del ambiente propicio para desarrollar la creatividad; además el trabajo con criterios como el respeto, la autonomía y el alejamiento de los estereotipos socioculturales. Cabe anotar que este ambiente debe ser sereno, ordenado, cómodo y especialmente dedicado y exigente para que contribuya en el verdadero desarrollo de la creatividad y no perezca en el hacer sin sentido.

Capítulo IX: Bibliografía

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domingo, 15 de julio de 2007

¿Cómo se define material didáctico?

Consideraciones Iniciales
1/ ¿Cómo se define material didáctico?

“Es un dispositivo instrumental que contiene un mensaje educativo, por lo cual el docente lo tiene a para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje”.

Los materiales didácticos son elementos esenciales para aplicar estrategias destinadas a promover el desarrollo y aprendizaje en los niños, constituyendo recursos metodológicos potenciadores en el proceso de enseñanza – aprendizaje para que este se dé adecuadamente, ofreciendo una gama de posibilidades de interacción, exploración, creación e integración de las experiencias, enriqueciendo el ambiente educativo.
Se considerará como Material Didáctico Multimedial, aquel que se construye con soporte tecnológico, y permite que los estudiantes se relacionen con formas más activas de aprendizaje por medio del computador, con una representación atractiva y más completa del conocimiento.
Incluye la integración del texto (palabras, números, signos) con los recursos auditivos (sonidos, voz, música) y visuales (imágenes, videos, animaciones), incorporando además, los recursos y procedimientos del hipertexto (enlaces, hipervínculos), que permite el acceso a la información siguiendo una secuencia y organización más dinámica.
Son productos en donde los alumnos, usando el computador, siguen una secuencia didáctica previamente establecida donde los recursos multimediales están al servicio del logro de aprendizajes significativos y la construcción de conocimientos.
Este Material Multimedial puede ser considerado como Interactivo, si dispone de materiales, herramientas y capacidades para que el aprendiz construya su entendimiento sobre la base de la interacción constructiva y creativa, “contempla la retroalimentación al usuario en tiempo real”, la habilitación de mayores actividades por parte del estudiante o “si entabla alguna modalidad conversacional con cierto grado de detalle, complejidad y modalidad”. “La interactividad se observa en la cantidad de información intercambiada, por la retroalimentación objeto sujeto, y por la acción y reacción”.
En este sentido el diagrama siguiente da cuenta de algunos elementos disponibles en el paquete integrado Office, que favorecen la construcción de Material Didáctico Multimedial
Objetivos de materiales didácticos
1.- Estimular el desarrollo de habilidades y competencias en los diferentes ámbitos de experiencias de aprendizaje, propiciando el interés por la comprensión del mundo, de los fenómenos y de las personas que rodean al niño.
2.- Ampliar las oportunidades de experiencias de aprendizaje de los niños, a través, de la manipulación y experimentación con elementos concretos, que contribuyan al desarrollo de su iniciativa e independencia y que les permita establecer relaciones positivas con los demás.
3.- Favorecer el desarrollo de la creatividad en los niños que les permita transformar y reinventar la realidad, a través, de diferentes procesos de pensamiento con los cuales intentan explicarse el mundo.
4.- Motivar al educador a planificar y organizar experiencias de aprendizaje innovadoras.
5.- Estimular a los padres y madres a que participen en el proceso de desarrollo de sus hijos, adquiriendo responsabilidades relacionadas con la creación, cuidado, complementación.
6.- Buscar estrategias innovadoras para compartir el material didáctico entre docentes y entre niveles; por ejemplo: con 2º nivel de transición y también con primero básico del establecimiento.


2/ ¿Qué tipos de intervenciones educativas tecnológicas existen?
Google AdSense (Servicios Publicidad)
AdSense es un sistema de publicidad ideado por
Google.
Mediante AdSense, los
webmasters pueden unirse a este sistema para activar textos e imágenes publicitarias en sus páginas web.
Flickr (Comunidades fotográficas)
Flickr es en esencia un servicio para compartir fotografías combinando innovaciones tecnológicas, una red social y una comunidad que sigue creciendo
BitTorrent (Distribución de contenidos)
BitTorrent es un
protocolo diseñado para el intercambio de ficheros entre iguales (peer to peer o P2P) y un programa cliente creados por el programador estadounidense Bram Cohen y que se estrenó en la Codecon 2002.
Napster (Descargas de música)
Napster es un servicio de distribución de archivos de
música (en formato MP3) y pionero de las redes P2P de intercambio creado por Shawn Fanning. Su popularidad comenzó durante el año 2000. Su tecnología permitía a los aficionados a la música compartir sus colecciones de MP3 fácilmente con otros usuarios, lo que originó las protestas de las instituciones de protección de derechos de autor. El servicio fue llamado Napster ("siestero") por el seudónimo de Fanning (se dice que solía tomar muchas siestas).
Wikipedia (Enciclopedias)
Wikipedia es una enciclopedia de contenido libre basada en la tecnología wiki, la cual permite la edición de sus contenidos por cualquier usuario desde un navegador web. El que sea libre se aplica tanto a su uso como a su edición. Wikipedia es multilingüe y es desarrollada en forma colaborativa por decenas de miles de voluntarios alrededor del mundo y en sus respectivos idiomas. Wikipedia es mantenida y administrada por la fundación sin fines de lucro Wikimedia
Blogs (Páginas personales)
Un blog, también conocido como weblog o
cuaderno de bitácora (listado de sucesos), es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. Habitualmente, en cada artículo, los lectores pueden escribir sus comentarios y el autor darles respuesta, de forma que es posible establecer un diálogo
Optimización en motores de búsqueda
Cost per clic
Fórmula publicitaria mediante la cual el anunciante paga en función de las veces que se enlazan las páginas del citado anunciante a través de la pulsación de un banner que aparece en una página web.
Wikis (Manejo de contenidos)
Un (o una) wiki (del
hawaiano wiki wiki, «rápido») es un sitio web colaborativo que puede ser editado por varios usuarios. Los usuarios de una wiki pueden así crear, editar, borrar o modificar el contenido de una página web, de una forma interactiva, fácil y rápida; dichas facilidades hacen de una wiki una herramienta efectiva para la escritura colaborativa
webquest: Como una actividad orientada a la investigación donde toda o casi toda la información que se utiliza procede de recursos de la Web. Una WebQuest trata de hacer algo con la información. El pensamiento puede ser creativo o crítico e implicar la resolución de problemas, enunciación de juicios, análisis o síntesis.

3/ ¿A su juicio qué características debe tener una buena intervención educativa-tecnológica? Fundamente.
A través de los tiempos las tecnologías han afectado los sistemas educativos tomando en cuenta que los tiempos actuales son diferentes de acuerdo a Giddens, mencionando su conferencia “un mundo desbocado” de alguna u otra forma la globalización ha ido transformando todos y cada uno de los vínculos que entrelazan en la ciencia y la tecnología: riesgo, tradiciones, familia, democracia, política e indiscutiblemente como seres humanos la innovación educativa no se queda atrás. Las tecnologías cambian y transforman la manera de ser y hacer las cosas. Vivimos tiempos menciona el mismo autor “diferentes”, los planes y programas se transforman, por lo tanto la forma de educar se transforma, aunque puede que no se de la relación en algunos casos.
Haciendo un análisis de “la era de la información” de M. Castells, se debería hacer referencia a la forma de aprender donde el medio de la tecnología se aprende a aprender, la enseñanza educativa va aunada a la creatividad e innovación. Por lo tanto si mencionamos en que ha afectado la tecnología a los sistemas educativos, encontramos que ha afectado desde las políticas educativas hasta el sistema de enseñanza áulica, porque estos procesos no son separados de los avances que el mundo ha tenido con la modernidad a través de la globalización de acuerdo a la práctica encuentro gran relación con ambos autores, mientras Giddens menciona que la globalización afecta a ricos y pobres por otra parte Castells, dice que la globalización ha llegado a algunas partes; pero en sí es la misma relación que afecta a ambos a modo de ejemplo, dentro de la educación se ha tratado de instaurar la enseñanza de la computación y evaluaciones a través de sistemas en red en las grandes urbes es fácil lograr el objetivo siempre y cuando exista el modelo económico para hacerlo, pero lugares donde no hay luz seria casi imposible. Entonces los avances tecnológicos se entrelazan en todos los ámbitos humanos y científicos “política, economía, cultura y sociedad”. Afectando positiva o negativamente en el suceso vivido, los sistemas educativos no solo dependerán de estos por sí mismo, sino en una red que involucra a toda la sociedad.

Desde la perspectiva y planteamientos que nos presenta Castells, de la evolución tecnológica e informacional, producto, proceso y procedimiento de la reestructuración del modo de producción capitalista y las afirmaciones que nos hace Touraine, respecto a la creciente descomunicación entre los actores que participan en la escuela, donde a modo de ejemplo la violencia se expresa crecientemente producto de la exclusión y jerarquización social ¿Cómo afecta a los jóvenes pobres la sociedad informacional? ¿La hiperespecialización y desarrollo de la sociedad del conocimiento e informacional genera nuevas formas de exclusión? ¿Cómo expresan los jóvenes esta nueva desigualdad? La sociedad esta sufriendo profundas transformaciones, que la mundialización de la economía y la tecnología ha traído un cambio y una planetarización de nuestros gustos y costumbres, estilos de vida, etc. Esta apertura de lo global, en tanto ha significado un retroceso de la vida pública la cual se ha visto invadida por la privatización creciente, los viejos modelos políticos, sociales y económicos se han fracturado en razón de la nueva y renovada forma que ha adquirido el capitalismo mundial. Aquí la fase informacional invade y se despliega por todos lados, los intersticios sociales, nuevas formas de relaciones sociales. La mente humana es la fuerza productiva, la que genera, crea y participa directamente en los procesos de acumulación. Así visto el proceso de generar, almacenar, utilizar el conocimiento implica necesariamente a este nuevo desarrollo, pues si bien el acceso a los medios y recursos tecnológicos masivos pone en contacto con las transformaciones, el mismo y viejo sentido de la escuela clásica les estaría restando las posibilidades de participar en igualdad de condiciones, de ahí que Touraine nos proponga “la escuela del sujeto”. Un desarrollo individual y personal para equilibrar las desigualdades históricas y culturales que nos permita poner en contacto a estos sujetos con el mundo de hoy.

De lo contrario seguiremos profundizando la brecha social, ya no construida solamente desde el punto de vista material, sino que la jerarquización social, abordada por las distancias de las capacidades humanas para construir y tomar contacto con el conocimiento.
Ahora bien, pienso que estamos frente a una disyuntiva en que los sectores de escasos recursos sienten y reproducen comportamientos que manifiestan el resentimiento por la exclusión material, sino simbólica. Encerrados en espacios territoriales y simbólicos acentúan estilos de vida comunitarios (Touraine) que se enfrentan entre sí, agudizando la distancia y la incomunicación, que en el peor de los casos en este ultimo momento, su reproducción creativa, todo ello vinculado estrechamente al desarrollo tecnológico y científico que se ha puesto al servicio del modelo de reestructuración capitalista en las décadas del ´70/´80 del pasado siglo.
Conocimiento, información, tecnología como una triada que permite un nuevo desarrollo a la expansión y acumulación de capital, ayudado por la circulación creciente producto del desarrollo del caber espacio al servicio de esta economía global.

Desde esta perspectiva entiendo el conocimiento como una nueva mercancía, su acumulación esta dando beneficios a quienes la manejen, usen y produzcan. Sin embargo, este desarrollo es desigual, se puede decir que existen dos conocimientos, los que tienen acceso y participación creativa en este evento y período histórico, y los que habitan aún en el viejo paradigma. Niños y jóvenes de escasos recursos anclados en instituciones escolares “concha” sobreviven en escuelas, que al decir de Touraine, han estado orientados o cuya finalidad ha sido la socialización para el mundo del trabajo (sociedad industrial) y la ciudadanía (soberanía popular clásica liberal que estaría casi caduca), en definitiva una escuela y educación para la “sociedad”.

En este ambiente de rigidez e inadaptación a las nuevas circunstancias estos sujetos tendrán un acceso limitado e incluso inexistente que estalla expresándose en situaciones de violencia de ahí la importancia de repensar la escuela y la educación. Según Touraine ya que, las condiciones han cambiado y esta situación debe transformarse para dar respuesta a la problemática de la sociedad y del sujeto, el cual tiene que construirse, liberarse y generarse desde una posición completa, no seguir generando en él la división que lo dispone en tensión con su medio. La escuela debe cambiar, y por supuesto, también nosotros, los profesores. En este punto, plantea la comunicación como dispositivo que promueva el intercambio, entendimiento y comprensión entre los otros.

En síntesis, pienso que la transformación o revolución capitalista nos dispuso ante una nueva situación que aún no somos capaces de llevar al conjunto de la sociedad en cuanto a beneficios, tal vez sea que como todo desarrollo, el desarrollo informacional sea desigual, siendo esto afirmativo, señalo que la jerarquización social estaría dada tanto materialmente como simbólicamente (conocimiento) generando que bastos sectores sociales se mantengan excluidos y sólo consumidores de escasa categoría.

En este escenario, es posible “comprender” la violencia y la tensión que lleva a que los actores sociales en la escuela permanezcan incomunicados, maestros y estudiantes (sectores pobres) presionados por la situación que transciende los muros de la escuela la que no les permite romper para acceder a los beneficios que el nuevo paradigma brinda.

Comunicación, integración intercultural y desarrollo individual integral de la persona “individuación”. Las nuevas generaciones están expresando hoy día esta incomodidad, tanto en organizaciones estudiantiles embrionarias expresan su malestar.

La exigencia que demanda el sistema al desarrollo personal del individuo, a sus capacidades intelectuales y creativas, reclama que todos los actores nos involucremos conscientemente en este nuevo orden, llamado de Touraine, que me parece muy pertinente.

Entonces será necesario clasificar las posibilidades de intervenciones tecnológicas según el soporte, determinando sus características.

Determinar ventajas y desventajas de estas intervenciones en el ámbito general de la educación en el país y en particular de nuestra propia realidad laboral dentro del contexto social, cultural, político y económico.

domingo, 1 de julio de 2007

EDUCACIÓN POR EL ARTE
A TRAVÉS DE SISTEMAS
MULTIMEDIA



Resumen

Este articulo trata de resumir el trabajo investigativo centrado en la incursión del arte como elemento pedagógico dentro del ámbito educativo, de una sociedad que reclama a gritos la humanización y la conciencia de un mundo sociocultural determinado por las experiencias personales y afectado por los acontecimientos mundiales y nacionales en nuestros días. El articulo se mueve a través de una justificación arraigada en la psicología cognitiva y se centra en la propuesta vygotskiana de la cognición sociocultural, finalizando en la imaginación como elemento cognitivo, soporte de una educación a través del arte, en donde el alumno va a intensificar la percepción, ampliar la experiencia, enriquecer y ahondar el saber, avivar el espíritu creador, crear significado, ejercitar su capacidad de relación y a superar la compartimentación. Las nuevas tecnologías, la incursión en el ámbito de la Internet, los medios de comunicación social y las modernas técnicas de reproducción e impresión de imágenes han logrado, en los últimos tiempos, tornar accesibles los grandes tesoros artísticos a un público numeroso. El factor inicial de nuestro interés estuvo centrado en un apoyo para la enseñanza de las artes en general, pero hemos encontrado gran valor para que este elemento sea adaptado a otro tipo de materias, que involucran a las ciencias humanas y sociales.

Palabras clave
Arte, estética, multimedia, Pedagogía, psicología cognitiva.

Un camino de piano, óleo y verso libre...

Todavía aguardamos ansiosos, entre el olor a asfalto y las bocinas de los automóviles, el día en que las vallas publicitarias se conviertan en obras de arte. A pesar de todo, esperamos amanecer rodeados de pinceladas de Caspar Friedrich, de Delacroix, de Munch y Van Gogh. Gustav Mahler decía que la sinfonía había de ser como el mundo, debía implicarlo todo, y no en vano, con ellas, pasamos de las visiones mas exaltadas a las mas idílicas, del cielo al infierno de la vida a la muerte.

Oigamos a Hegel: “...comprobamos en seguida que el contenido del arte comprende todo el contenido del alma y del espíritu y que su fin consiste en revelar al alma todo lo que ella oculta de esencial, de grande, de sublime, de respetable y verdadero. Por una parte, nos procura la experiencia de la vida real, nos traslada a situaciones que nuestra experiencia personal no nos permite aprehender ni tal vez nos dejara conocer jamás, las vivencias de personas a las que representa, y merced a la parte que captamos de lo que a ellas les ocurre, logramos ser capaces de comprender con mayor profundidad lo que sucede en nosotros mismos. De manera general, el fin del arte consiste en tomar accesible a la intuición lo que existe en el espíritu humano, la verdad que abriga el hombre en su interior, lo que mueve el corazón y agita el espíritu”. (Hegel. 1977)

Como amantes del arte, creemos haber encontrado en esta cita de Hegel un breve descanso de nuestras ansias existenciales por encontrar la utilidad a las manifestaciones artísticas que han colmado todos los tiempos. Como hombres de este mundo, conocemos a través de lo que el artista nos deja después de largas horas frente a un papel en blanco, un lienzo o una partitura; evoca en nosotros todos los sentimientos posibles, hace que en nuestra alma penetren todos los contenidos vitales. Este conocimiento es conocimiento de nosotros mismos a través de la poesía: “Cuando un hombre es capaz de componer una poesía sobre la pasión que lo obsede, se torna menos peligrosa, pues, objetivar un sentimiento, significa separarlo de su personalidad y adoptar a ese respecto una actitud mas serena”. (Hegel. 1977)

Afuera, en la realidad, están las armas para reconocernos a nosotros mismos: El hombre tiende a manifestarse a sí mismo en aquello que existe como algo exterior a él. Realiza este fin haciendo cambiar las cosas exteriores, a las cuales imprime el sello de su interior, encontrando en ellas, así, su propio destino... “Ya los primeros impulsos del niño tienden hacia este cambio práctico de las cosas exteriores; el muchacho arroja piedras al rió y admira los círculos que se extienden en el agua como una obra que le sugiere la intuición de lo suyo. Esta necesidad pasa a través de las manifestaciones más multiformes hasta llegar a la modalidad de la producción de uno mismo en las cosas exteriores, como la revela la obra de arte”. (Hegel. 1977)

A través del arte, estamos buscando nuestro destino. Para el artista, todo se convierte en palabras, en colores, en sonidos, y ya desde muy temprano comienza a crear imágenes en el papel, el lienzo, el aire y todo lo que este talento se representa, todo lo que lo anima y lo con mueve interiormente, se convierte inmediatamente en obra de arte. Una sensibilidad mágica, diríamos nosotros, una sensibilidad que lucha, a capa y espada, para penetrarlo y animarlo todo, la sensibilidad de la que se vale el poeta, mediante palabras, para imprimirle a la poesía su mas propio yo, la más intima propiedad de si mismo como sujeto.
“Hubo un tiempo en que, aunque mi sendero era duro,
esta alegría en mi charlaba con la pena,
y todas las desdichas solo eran la materia
de que la Fantasía me hizo sueños felices:
pues la esperanza en torno de mi crecía, como
la viña que se enreda, y las hojas y frutos
me parecían míos, sin serlo. Pero ahora
las aflicciones me hacen inclinarme a la tierra:
no me importa que vengan a robarme mi jubilo,
pero, ay, cada visita del desastre suspende
lo que Naturaleza me dio por nacimiento,
el conformante espíritu de mi Imaginación.
Pues no pensar en cuanto por fuerza he de sentir,
sino estar en silencio y en calma, cuanto pueda.
Y acaso, con abstrusa búsqueda, de mi propia
entidad robar todo el hombre natural,
Ése era mi recurso único, mi plan único.
Hasta que lo que va bien a una parte afecte
al todo, y casi se ha hecho el habito de mi alma”
.
He aquí el reflejo del yo de un poeta romántico, he aquí el posible reflejo de un inmenso nosotros, hombres arrojados al mundo en la búsqueda de un destino. No creemos descabellado decir que este viaje que hemos emprendido desde que entregamos nuestras fuerzas al arte esta retratado en el espíritu romántico que alguna vez cubrió el mundo de la literatura. Ingleses, franceses, alemanes han cubierto los papeles con itinerarios en busca de ellos mismos. Así nosotros, lectores dinámicos del mundo circundante, andamos en busca de la necesidad del arte en las aulas. Justo en este punto es donde vemos entrecruzarse el conocimiento, cual si fuese un iceberg en la mitad de nuestro viaje: La universalidad de la necesidad del arte depende sólo de que el hombre es un ser pensante dotado de conciencia. En tanto que dotado de conciencia, el hombre tiene que ubicarse frente a lo que él es, a lo que es de manera general, y hacer de ello un objeto para sí. Los objetos de la naturaleza se contentan con ser, son simples y no son más que una vez, pero el hombre, en tanto que conciencia se desdobla: Es una vez, pero es para sí mismo. Expone ante él lo que es; se contempla, se representa a si mismo. “Es necesario, pues, buscar la necesidad general que provoca una obra de arte en la mente del hombre, puesto que la obra de arte es un medio con la ayuda del cual el hombre exterioriza lo que es”. (Hegel. 1977) El artista, mediante la poesía, la pintura, la música, etc., trata de expresar la conciencia que posee de si mismo... es un camino largo y tenebroso pero al fin de cuentas el propio reconocerse en la obra es de por sí conocimiento.

La educación por el arte es un problema actual, si bien posee, por supuesto, su historia propia, que es bastante particular. En todas las épocas, el arte como factor educativo solo ha sido tomado en consideración por la experiencia pedagógica que se definía como nueva y progresista. Se ha reconocido siempre que el arte sirve en materia de educación a fines prospectivos, que prepara más bien para lo imprevisto que a la adaptación. Este aspecto, observado por las nuevas tendencias en educación, aunque transformado por las condiciones modernas, conserva la siguiente particularidad: en la educación por el arte, se busca el medio de superar los errores de la educación tradicional.

Las experiencias de la educación por el arte dan testimonio de la expansión de esta concepción. La práctica de la enseñanza de las bellas artes se ha transformado poco a poco en una educación estética para la cual el factor de la creación desempeñaba un papel semejante al de la contemplación estética.

Es mediante experiencias tan numerosas, como variadas, que se ha llegado en nuestros días a una profundización de la concepción de la educación por el arte, profundización que cuenta sobre todo en el plano práctico. La creatividad libre deja de ser del dominio propio de la primera infancia, y se empieza inclusive a reconocer en la contemplación estética un medio educativo aplicable a otros, además de los adolescentes. La prolongación de la edad de la expresión libre y la reducción de la edad de los conocimientos artísticos son las dos caras del mismo proceso, que conduce a una concepción sintética de la educación por el arte.

Después de echar una mirada a la realidad, después de mirar sobre nuestra experiencia dentro del aula como profesores, hemos visto que la experiencia de la educación por el arte llega a una ampliación y a un ahondamiento de su propia concepción. Ha reconocido ya su propia afiliación respecto de las ciencias del hombre (psicología, sociología, biología, etc.); trata de aproximarse más a la estética. Tanto en la estética como en las experiencias pedagógicas, existe una tendencia hacia una aproximaci6n mutua, hacia la elaboración de una teoría de la pedagogía estética que tiene sus repercusiones en el plano de la experiencia. Esta tendencia se nos antoja todavía más débil, pero estamos convencidos de que se sitúa en la línea del progreso de la estética y de la pedagogía, más aun si se tiene en cuenta la aparición en las aulas de los computadores y las ayudas audiovisuales para hacer de la experiencia una actividad mas interactiva, llamada a correr paralelamente a los avances tecnológicos y a las posibilidades que ofrece la Internet.

Se ha afirmado, y con razón, que el cultivo del arte forma al hombre y no se habla simplemente de un cultivo banal guiado por el consumismo que genera acumulación de experiencias gratificantes. El arte resulta agradable a toda persona mínimamente sensible, pero el agrado no es el cenit de la experiencia estética; será simplemente un detector de valor más no constituye un valor supremo. Si autonomizo el agrado que me produce una obra, me quedo a medio camino en la contemplación de la obra, no entro en presencia de esta, no fundo una relación auténtica de encuentro con ella.

Si tomamos el agrado como signo de la presencia de un valor en principio oculto, pero ya operante, la experiencia estética no solo afina y refina nuestra sensibilidad; realiza una labor mucho mas profunda: nos descubre la articulación interna de los procesos creadores, nos abre a la riqueza de las imágenes, los sonidos, las palabras, nos enseña a ver con profundidad y en relieve, nos adentra en el mundo que plasman los artistas en sus obras, nos enseña a considerar lo sensible no como una barrera entre nuestra intimidad y la intimidad de los otros seres, sino como lugar viviente de la presencia de éstos.

En cuanto nos empuja al esfuerzo creador, el arte confiere a nuestro espíritu alegría y entusiasmo, luminosidad y paz. En la misma medida, toda experiencia estética constituye un triunfo de la vida humana, un momento privilegiado en el que llega el hombre a lo mejor de sí mismo. Esta cúspide deberá ser alcanzada al precio de una costosa purificación.

El arte y la cognición

Nuestra investigación nos ha llevado por el lugar en donde la visión integrada de la cognición es una conjunción de tres perspectivas opuestas: 1) que la mente es una función de tipo informático que utiliza símbolos; 2) que la cognición es un proceso constructivo usado para permitir a los individuos que afiancen el significado; 3) que el aprendizaje incluye la adquisición de la realidad social, la idea de que el aprendizaje tiene sentido cuando tiene lugar en un contexto sociocultural o situacional. Una visión integrada de la cognición es aquella que se adapta a estos tres factores.

No fue extraño encontramos con que los fuertes dualismos filosóficos de la cultura occidental han trabajado para separar la mente del cuerpo, lo cognitivo de lo afectivo, lo real de lo imaginario, la ciencia del arte. La estructura de la mayoría de currículos escolares da cuerpo a esta dicotomía, situando las ciencias en el ámbito cognitivo mientras que las artes se envían a un nivel inferior, en el ámbito de lo afectivo. Esto es sustentado en el momento en que las artes se ven como fuente de distracción, entretenimiento y deleite, como medios de adorno y embellecimiento, pero, pocas veces, se consideran fuentes activas de percepción, conocimiento o comprensión.

El trabajo investigativo que hemos realizado nos ha llevado a observar el cambio de paradigma desde el conductismo hasta el cognitivismo. Antes, las artes se encontraban en el ámbito afectivo, lo que quería decir que no eran cognitivas. Ahora han pasado a ser cognitivas, lo que incluye lo intuitivo, lo creativo y lo emocional. Las implicaciones de este cambio de categoría aún tienen que registrarse tanto en lo que se enseña como arte, como en el modo de enseñanza. Es igualmente importante recordar que abordar el campo artístico en la categoría de lo cognitivo ha cambiado muy poco su bajo rango en el currículo escolar. Lo que diferencia a los ámbitos entre si son los tipos de operaciones cognitivas y estrategias de búsqueda de conocimiento que ofrecen las distintas disciplinas. Argumentar a favor de las artes ya no gira sobre si las artes son cognitivas o no. La cuestión enfatiza en ¿qué capacidades cognitivas proporcionan las artes que otras materias no pueden proporcionar? O en concreto, ¿qué capacidades especiales aportan las artes a la cognición en su conjunto?

Muy al comienzo de abordar esta investigación nos centramos en la figura de Howard Gardner y su teoría de las inteligencias múltiples y allí encontramos grandes esfuerzos por dar respuesta a esta pregunta. Gardner recalcaba que, en cada una de las siete inteligencias, se operaba con un sistema de símbolos único, y que muchos de estos sistemas implican las artes. Sugería que una representación más amplia de las diversas inteligencias o sistemas simbólicos ampliarían la gama de capacidades cognitivas ejercidas, aportando un nivel de equilibrio al currículo. Se argumentaba que la mente desarrolla múltiples formas de representación a través de la experiencia obtenida por medio de los sentidos, algunas basadas en la percepción visual y otras originadas en fuentes auditivas.

Si fuera posible transmitir todo aquello que los humanos quieren expresar con una o dos formas, las otras serían innecesarias o redundantes. Pero, puesto que cada una de las artes ofrece modos únicos de representar ideas y sentimientos, que no pueden ser igualadas por los otros sistemas de representación, su presencia puede justificarse en términos de las capacidades cognitivas que alimentan. Los argumentos de Gardner están construidos sobre la noción de la no redundancia, la idea de que las artes proporcionan oportunidades únicas para el desarrollo de la mente que no están disponibles en otras modalidades. Ya que estas posiciones eran derivadas esencialmente de la orientación de proceso de símbolos, eran menos atractivas para la posición cognitiva sociocultural. Nuestra posición es más que evidente e intenta integrar la visión de proceso de símbolos con las perspectivas socioculturales, para llegar a un equilibrio ecuánime.

Un argumento cognitivo que dé apoyo a las artes debe exponer por qué las capacidades que proponen aportan beneficios esenciales a los estudiantes. Es importante subrayar el hecho de que estas capacidades tienen que considerarse fundamentales para un intelecto completamente desarrollado, y no simplemente deseables. Si estas capacidades se pueden adquirir a través de otras materias, el argumento debe explicar por qué pueden conseguirse mejor a través del arte.

Vivimos en un mundo que cada día exige una necesidad de comunicación y acción inteligente de formas responsables. La visión integrada propuesta en este trabajo investigativo evitaría los dualismos de los que ha estado plagada la práctica educativa durante la era moderna. Puede establecer el escenario para la gama ampliada de capacidades cognitivas que exigen los desafíos del mundo posmoderno, incluidas aquellas capacidades promovidas a través de las experiencias en las artes.

Es común encontrarse que campos como las ciencias exactas, tal como se representan en las prácticas escolares típicas, tienen un carácter bien estructurado, pero aunque esto, a primera vista, sea así, en realidad pueden ser menos regulares, especialmente cuando un caso determinado puede desafiar una ley o principio general existente desde hace mucho tiempo. Otros campos, incluidas las artes, se consideran complejos y mal estructurados. Mientras que las artes son complejas y se basan en el estudio de casos, a veces, presentan elementos, como los estilos, que abarcan muchos casos. Aprender dentro de cada tipo de ámbito utiliza diferentes procesos cognitivos para su dominio. Es esencial captar completamente el carácter de estas diferencias, si queremos tener éxito en la cosecha de su potencial cognitivo “La flexibilidad cognitiva es la capacidad para cambiar estrategias a medida que nos vamos haciendo conscientes de las exigencias estructurales de cada ámbito, y la capacidad de activar los medios apropiados para afianzar el significado o la comprensión. Para ser flexible es preciso un repertorio de estrategias a partir del que puedan hacerse elecciones; muchas de ellas se aprenden en las artes”. (Efland. )

La actividad cognitiva en los ámbitos complejos y mal estructurados pone énfasis en el caso individual en ausencia de generalizaciones amplias. Depende de la actividad interpretativa para construir significados. Puesto que las personas parten de un conocimiento de fondo distinto y tienen objetivos distintos, llegarán a interpretaciones distintas, aunque creíbles. Esta lógica se aplica a la interpretación de obras de arte. Una interpretación de una obra de arte no excluye otras, y, de hecho, la acumulación de interpretaciones alternativas enriquece la cultura, ya que las nuevas perspectivas llenan las viejas obras de nuevos significados. Lo que una obra de arte ha podido significar en una generación, probablemente cambiará cuando sea interpretada por y para otra. Esto también se aplica a los individuos, que construirán distintos significados acerca de una misma obra de arte. La necesidad de interpretar es necesaria en la vida, puesto que a menudo no tenemos, a disposición, conocimiento fiable, o esta lleno de datos ambiguos.
La interpretación de las obras de arte no solo nos permite construir comprensiones acerca de ellas, sino que nos permite interpretar otras situaciones en las que las circunstancias de la vida son inciertas o poco claras.

Aún más, las artes están doblemente implicadas en actos interpretativos: en primer lugar, en la creación de tales obras; y en segundo lugar, en los esfuerzos del que contempla, escucha o lee para dilucidar los posibles significados de estas obras. La interpretación incorpora el conocimiento personal tal como se ve desde la perspectiva del artista. Una obra de arte trata sobre algo. Es la interpretación que hace un artista de lo que ha visto, sentido o vivido. Es un reordenamiento imaginativo de esta experiencia, y su plasmación en un medio. “Las obras de arte toman la forma de estructuras no proposicionales de imaginación, derivadas de imágenes o percepciones que despiertan sentimientos y emociones. Las situaciones presentadas por la vida tienen sus componentes cómicos, trágicos e irónicos, y a pesar de que una tragedia a veces se parece a otras, cada una se desarrolla según su historia única. Edipo Rey y Macbeth son tragedias, pero ninguna generalización legítima resume todos los aspectos que las clasifican dentro de las tragedias. Cada una es un mundo en si misma —un caso único”. (Weber. 1969)

La comprensión de una obra de arte requiere, tal y como ya lo hemos mencionado, que se haga una relación con el mundo social y cultural de los que forma parte, y, recíprocamente, la comprensión de la obra también ayuda al estudiante a captar los mundos cultural y social que refleja. Esto nos sugiere que las obras clave a las que hace alusión Efland, podrían servir como puntos de integración entre los varios campos de conocimiento, ya que una obra escogida estratégicamente podría servir como la base común sobre la que se traslapan y se funden a medida que los estudiantes construyen su comprensión de la obra. Pensemos simplemente en Eugenio Delacroix y su obra Libertad guiando al pueblo. Con un poco de estudio, esta obra puede quedar ligada al contexto social en que el espectador puede adquirir una comprensión de la situación de la revolución francesa tal y como la veía el artista. De hecho, para comprender cualquier cosa, debemos averiguar como refleja el paisaje cognitivo de donde surgió.

Cultura, sociedad y persona son conceptos socialmente construidos adquiridos a través del aprendizaje. La orientación del mundo vivido del estudiante sirve como verificación de lo que se ha enseñado a los individuos. La integración de nuevo conocimiento en la imagen del mundo de cada uno se vive como comprensión, pero a menudo los temas tratados en la escuela siguen estando lejos y sin vida. Evidentemente, el conocimiento puede verificarse por su presencia en un examen cuantitativo-memorístico, pero realmente es pensamiento muerto.

El propio Gadamer dice que todo encuentro con una obra de arte pareciera significar un encuentro con nosotros mismos. Con Hegel ya hemos visto que para él, el arte se encuentra entre las figuras del espíritu absoluto, veía en él una forma de autoconocimiento del espíritu. En esta forma, todo va a ser rescatable, las contingencias de lo real desaparecen, ninguna incomprensibilidad de lo solamente dado. Entre la obra y su contemplador se presenta una simultaneidad absoluta, a pesar del aumento de la conciencia histórica. “La realidad de la obra de arte y su fuerza declarativa no se dejan limitar al horizonte histórico originario en el cual el creador de la obra y el contemplador eran efectivamente simultáneos. Antes bien, parece que forma parte de la experiencia artística el que la obra de arte siempre tenga su propio presente, que solo hasta cierto punto mantenga en si su origen histórico y, especialmente, que sea expresión de una verdad que en modo alguno coincide con lo que el autor espiritual de la obra propiamente se había figurado”. (Gadamer. 1996)

Ahora que tenemos la poesía, la pintura, la música, entre otras entre las manos, se que, de alguna manera, debemos dejar alcanzamos por ella, debemos sentirnos alcanzado por el sentido de lo dicho. El arte que dice algo nos confronta con nosotros mismos. Será simplemente el ejercicio de quitamos, y de quitarle a la realidad, las mascaras que se cruzan en el camino. El arte declara algo que es como un descubrimiento (descubrir algo que estaba encubierto). “Comprender lo que una obra de arte le dice a uno es entonces, ciertamente, un encuentro consigo mismo... la experiencia del arte es, en un sentido genuino, experiencia; y tiene que dominar cada vez la tares que plantea la experiencia: integrarla en el todo de la orientación propia en el mundo y de la propia autocomprensión. Lo que constituye el lenguaje del arte es precisamente que le había a la propia autocomprensión de cada uno, y lo hace en cuanto presente cada vez y por su propia actualidad”. (Gadamer. 1996)

La función de las artes a través de la historia de la cultura humana ha sido y continúa siendo la tarea de la construcción de la realidad. Las artes construyen representaciones del mundo, que pueden ser del mundo que esta realmente allí o sobre mundos imaginarios que no están presentes, pero que pueden inspirar a los seres humanos para crear un futuro alternativo para sí mismos. Mucho de lo que constituye la realidad esta consumido socialmente, incluyendo cosas como el dinero, la propiedad, la religión, los roles de género, los sistemas económicos, los gobiernos y hasta las discriminaciones. Las construcciones sociales que encontramos en las artes contienen representaciones de estas realidades sociales.

El objetivo de enseñar a través del arte es contribuir a la comprensión del paisaje social y cultural en el que habita cada individuo. Las artes pueden contribuir a esta comprensión, ya que la obra de arte refleja este mundo a través de la elaboración metafórica. La capacidad para interpretar este mundo se aprende a través de la interpretación de las artes, lo que proporciona un fundamento para acciones inteligentes y moralmente sensibles. Las comprensiones conseguidas a través de las artes pueden representar los mitos que unen sistemas sociales, pueden reflejar sueños, pesadillas, ilusiones, aspiraciones, así como desilusiones y miedos.

Como ya vimos, los humanos, tenemos diversas formas de cognición (proposicional y no proposicional), pero nuestra investigación y postura no permite verlas enfrentadas entre sí, sencillamente porque emergen de la misma fuente, el nivel básico de experiencia que tiene su origen en encuentros corporales y perceptivos con el entorno, incluida la cultura. El chispazo del científico o la imaginación del artista pueden ser intuitivos ya que se aproximan a un mundo individido, un mundo más allá de los dualismos que dividen el cuerpo de la mente, el pensamiento del sentimiento, o a los individuos de su mundo social. La construcción de los mundos vividos requiere el acceso a estas fuentes, tal como se representan y extienden simbólicamente en el pensamiento, el sentimiento y la acción voluntaria.

El Enfoque Psicosocial

Frente a la psicología, que trata (Prohansky y Seidenberg, 1973) de establecer relaciones funcionales entre las propiedades del mundo físico y los procesos básicos del hombre, cognoscitivos, emocionales y motivacionales, y frente a la sociología, que trata de dar cuenta (Tajfel, 1984) de la conducta social a partir de propiedades seleccionadas de las estructuras sociales, políticas y económicas, el interés primordial de la psicología social (Kelman, 1965) se centraría en la intersección de la conducta individual y los procesos socioinstitucionales, atendiendo a “las múltiples vías, canales o procesos a través de los cuales se produce el engarce entre el individuo y otros individuos, y entre éstos y los distintos niveles del orden económico, institucional y axiológico-normativo de una determinada sociedad”. (Torregrosa, 1984)

La articulación de lo individual y lo social, la forma en que, como lo expresa Doise (1979), lo individual se constituye a partir de lo social, y lo social a partir de lo individual, resume el planteamiento básico de este enfoque del comportamiento humano. La visión psicosocial cuestiona profundamente (Moscovici. 1985) la separación entre lo individual y lo colectivo, entre lo psíquico y lo social en los campos esenciales de la vida humana. Frente a las concepciones binarias de la realidad, objeto de análisis de la psicología y, en ocasiones, de la sociología, el enfoque psicosocial (Moscovici. 1985) implica un desplazamiento hacia una concepción ternaria de la misma, dado que pone en relación tres términos: sujeto individual-sujeto social-objeto (o ego-alterobjeto), presuponiendo una mediación constante del sujeto social entre el sujeto individual y el objeto.

La psicología social se encuentra, pues, en el punto de convergencia de varias disciplinas, especialmente de la psicología, la sociología, y la antropología, disciplinas que, como afirma Torregrosa (1984) han hecho posible históricamente el surgimiento de un punto de vista psicosociológico; un punto de vista que no admite, sin deformarse, la asimilación unilateral ni a la psicología ni a la sociología. Esta disciplina, pues, se sitúa en una posición intersticial, utilizando la expresión de Yinger (1965), dado que representa uno de los puntos de tensión creados (Moscovici, 1989) por la intersección de los términos individuo y sociedad, que no pueden ser disociados o tratados, desde este punto de vista, como poseedores, cada uno de ellos, de una realidad independiente. Concebida así, la psicología social se plantea como “un puente hacia otras ramas del conocimiento, como una ciencia que no es exclusivamente de nuestra propia cultura, sino de la comparación entre culturas. Una ciencia, por tanto, capaz de ofrecernos una explicación del pensamiento social, del lenguaje, las religiones, la conducta colectiva, la formación de grupos y la comunicación. Una ciencia, dicho en pocas palabras, que establezca la continuidad entre los fenómenos individuales y colectivos”. (Moscovici, 1989)

En este apretado resumen del enfoque psicosocial del comportamiento se plantean ya algunas cuestiones, especialmente significativas cuando la conducta a analizar es la relativa a los procesos y productos artísticos. Así, por ejemplo, cuando se habla de los canales o procesos a través de los cuales se produce el engarce entre el individuo y los otros individuos, y entre éstos y los distintos niveles del orden económico, institucional y axiológico-normativo de una determinada sociedad, el arte queda situado en el mismo punto de mira de la psicología social, ya que entre las funciones del arte se apuntan las de “unir el yo a una existencia comunitaria; convertir en social la individualidad”. (Fischer. 1985) El arte refleja la “infinita capacidad del hombre de asociarse a los demás, de compartir las experiencias y las ideas” (Fischer. 1985)

Francès e Imberty (1985) plantean cómo la dimensión social del arte es un hecho con el cual es necesario contar en un análisis psicológico de los mecanismos y procesos implicados en el mismo, de forma que la psicología nos remite a la sociología, al igual que ésta nos remite a la psicología para proporcionamos unas explicaciones más completas. Y es que cuando nos referimos a los procesos artísticos estamos tratando, en definitiva, de procesos situados, de por sí, en el punto de articulación de lo social y lo individual. El arte, como el lenguaje, o quizás fuera mejor decir como lenguaje, cuestiona, en sí mismo, la separación entre lo psíquico y lo social a que aludía Moscovici.

Hauser (1982), en su trabajo sobre sociología del arte, insiste en ello cuando afirma que el individuo y la sociedad se interpenetran de modo múltiple y complicado en la creación artística, y su relación mutua no se puede expresar en absoluto con un simple dualismo. “Un artista se convierte en tal en el curso del enfrentamiento con la tarea condicionada histórica y socialmente que busca interpretar y resolver a su modo”. (Hauser. 1982) Y no son sólo los sociólogos quienes hacen referencia a los mutuos entramados de aspectos psicológicos y sociológicos implicados en las conductas relativas al arte. Desde la antropología se hace la misma mención a la imposibilidad real de disociar lo psíquico, lo individual, de lo social y cultural cuando consideramos los fenómenos artísticos. “Intelectualmente, estos dos aspectos —lo humano y lo cultural—, pueden ser distinguidos (...) Concretamente son indisociables (..) Lo “humano como tal” no puede ser expresado o percibido porque no puede existir fuera de los determinantes culturales. En la experiencia visual lo humano y lo cultural es uno”. (Maquet. 1986)


Psicología del arte de Vygotsky

Cuando los análisis psicológicos de la experiencia estética van más allá del estudio de las reacciones de los individuos ante combinaciones elementales de colores, sonidos o líneas, se pone también de manifiesto la imposibilidad de llevar a cabo, con rigor, un estudio de los mecanismos y procesos psicológicos implicados en la respuesta estética sin hacer mención al carácter social del arte. Vigotsky, lo plantea ya con claridad: “El arte es lo social en nosotros, y el hecho de que su acción se efectúe en un individuo aislado no significa que su esencia y raíces sean individuales. (...) Lo social aparece también allí donde solamente aparece un hombre y sus vivencias personales. Y por eso la acción del arte (..) es una acción social. (..) El arte representa una técnica social del sentimiento, un instrumento de la sociedad, mediante el cual incorpora a la vida social los aspectos más íntimos y personales de nuestro ser”. (Vigtosky. 1972) Un poco más adelante de su trabajo añade: “En el aspecto social, el arte se manifiesta como un complejo proceso de equilibración con el medio. Surge, al igual que la equilibración biológica, de una incomodidad, y está orientada a eliminarla; y tan sólo en la picología social se descubre hasta el fin el valor práctico del arte”. (Vigtosky. 1972)

En realidad, los planteamientos conceptuales de Vygotsky relativos al arte tendríamos que considerarlos con más detalles enmarcados en sus propuestas acerca de la conciencia y de las funciones psicológicas superiores. Uno de los principios fundamentales que guiaron sus intentos de reformular una psicología desde la perspectiva marxista (Wertsch, 1988) era que, para entender al individuo, primero debemos entender las relaciones sociales en que éste se desenvuelve. Mientras que el comportamiento animal puede ser considerado convencionalmente como “la experiencia hereditaria más la adquirida, multiplicada por la particular”. (Vygotsky.1991 a), en el hombre ocurre algo esencialmente distinto. Toda la vida del hombre, su trabajo y comportamiento se basan en la amplísima utilización de la experiencia de generaciones anteriores, es decir, de una experiencia que no es heredada físicamente y que, convencionalmente, Vygotsky denomina experiencia histórica.

La experiencia histórica, junto con la experiencia social y la experiencia particular que le produce al ser humano el imaginar las acciones y sus resultados antes de llevarlos a cabo, constituirán el núcleo de la fórmula de Vygotsky del comportamiento humano. La experiencia histórica y la experiencia social tendrían un mecanismo, según Vygotsky, exactamente igual al de la conciencia “porque también esta última debe ser considerada como un caso particular de la experiencia social”. (Vygotsky. 1991 a)

Desde esta perspectiva, el arte, que obviamente forma parte de la experiencia histórica y social de los individuos y los grupos, habría de poderse considerar parte de la conciencia, conciencia cuya dimensión social, según él, es primigenia en tiempo y en hecho, y cuya dimensión individual se derivaría precisamente de esta dimensión social. Vygotsky afirma que desde los primeros días del desarrollo del niño “sus actividades adquieren un significado propio en un sistema de conducta social y, al dirigirse hacia un objeto concreto, se refractan a través del prisma del entorno del pequeño. El camino que va del niño al objeto y del objeto al niño pasa a través de otra persona. Esta compleja estructura humana es el producto de un proceso evolutivo profundamente enraizado en los vínculos existentes entre la historia individual y la historia social”. (Vygotsky. 1979)

Es en esta realidad social donde Vygotsky sitúa el origen de la conciencia y de los procesos psicológicos superiores. Habiendo estado el grueso de sus estudios centrados en cuestiones relativas al lenguaje y a las relaciones entre el pensamiento y el habla en el contexto del desarrollo evolutivo, Vygotsky considera el arte, igual que el lenguaje, como un instrumento o herramienta psicológica. Él afirma que en el comportamiento del hombre surgen una serie de dispositivos artificiales dirigidos al dominio de los propios procesos psíquicos. “Los instrumentos psicológicos son creaciones artificiales; estructuralmente son dispositivos sociales y no orgánicos o individuales; están dirigidos al dominio de los procesos psíquicos propios o ajenos, lo mismo que la técnica lo está al dominio de los procesos de la naturaleza”. (Vygotsky, 1991 b)

Los instrumentos psicológicos, entre los que Vygotsky incluye el arte, modifican globalmente la evolución y la estructura de las funciones psíquicas, y sus propiedades determinan la configuración del nuevo acto instrumental, del mismo modo que el instrumento técnico modifica el proceso de adaptación natural y determina la forma de las operaciones laborales. “La inclusión del instrumento en el proceso de comportamiento (...) recrea y reconstruye por completo toda la estructura del comportamiento, de igual modo que el instrumento técnico recrea totalmente el sistema de las operaciones de trabajo” (Vygotsky, 1991). El instrumento psicológico sería un medio para influir en uno mismo (o en otro) —en la psique, en el comportamiento— pero no en el objeto. El empleo de instrumentos psicológicos, entre los que Vygotsky incluye no sólo el lenguaje y el arte sino también la escritura, las diferentes formas de numeración y cómputo, el simbolismo algebraico, los diagramas, los mapas, los dispositivos mnemotécnicos..., eleva y amplifica infinitamente las posibilidades del comportamiento.

Según la concepción de Vygotsky, las herramientas psicológicas comienzan a cumplir funciones individuales después de aparecer en el contexto de las relaciones sociales. “Un proceso interpersonal queda trasformado en otro intrapersonal. En el desarrollo cultural (..) toda función aparece dos veces: primero a nivel social, y más tarde, a nivel individual; primero entre personas (interpsicológica), y después, en el interior del propio niño (intrapsicológica). (...) La internalización de las actividades socialmente arraigadas e históricamente desarrolladas es el rasgo distintivo de la psicología social humana”. (Vygotsky. 1979)

La concepción vygotskiana del arte como un instrumento psicológico de naturaleza social, producto, como las demás herramientas psicológicas, de la evolución sociocultural a la que los individuos tienen acceso, que, por tanto, no son inventadas ni descubiertas en una interacción directa con la naturaleza, sitúa al arte en unas dimensiones particulares. Las conductas artísticas, así planteadas, cuestionan, como hemos insistido, la separación e independencia de los aspectos individuales y colectivos, de lo psíquico y lo social, y reclaman, por tanto, modelos conceptuales que asuman que los mecanismos psicológicos determinan las conductas artísticas, pero que éstos no son independientes de la realidad social y cultural en que tal conducta tiene lugar.

La psicología social, que se plantea precisamente la tarea de analizar la conducta humana desde la perspectiva de la articulación de lo psíquico y lo social, debería encontrar en el arte un ámbito de estudio con enormes posibilidades. ¿Ha ocurrido realmente así? Si el arte, como hemos venido insistiendo, supone la interpenetración de aspectos individuales y sociales, si no es posible una obra de arte fuera de un contexto social y cultural, pero tampoco lo es fuera de la experiencia individual y concreta de creación y apreciación a que conducen determinados procesos psicológicos específicos en una persona, y es, precisamente, en el cruce de estos aspectos, psíquicos y sociales, donde surge la experiencia estética, ¿puede la psicología social quedar ajena a las teorías y explicaciones de este tipo de comportamientos? La respuesta lógica sería no.
Conceptualmente, una disciplina que se plantea la intersección de la conducta individual y los procesos socioinstitucionales, que asume la mediación constante del sujeto social entre el sujeto individual y el objeto, mediación de la que el arte es un ejemplo preciso, no puede quedar al margen de la reflexión sobre el arte. Paradójicamente, sin embargo, la psicología social no ha demostrado más interés por los procesos de creación y apreciación estética que el manifestado por otras ciencias sociales; a veces, incluso, su interés ha sido menor.

El arte no es un tópico que aparezca en textos o monografías de la disciplina, y su representación en revistas y otros documentos e informes es bastante escasa. ¿Cuáles han podido ser las razones para este olvido? Seguramente las razones sean varias, complejas, y, algunas, interdependientes. Unas se referirán al mismo carácter de las creaciones artísticas y al modo dominante en que históricamente se han concebido las cuestiones relativas al arte. Otras harán mención a la propia concepción y desarrollo de la disciplina, como vamos a exponer en el epígrafe siguiente.

El limitado desarrollo de la psicología social del arte

Con respecto a las primeras razones que podrían justificar la poca atención que los psicólogos sociales han manifestado por el estudio de las conductas relativas al arte, seguramente podríamos hacemos eco de las observaciones de Meriam (1990). Este autor ponía de manifiesto que una dificultad para el estudio antropológico del arte se derivaba, precisamente, de que la conducta involucrada en el proceso de creación artística daba lugar a un producto, que, conceptualmente, podía ser estudiado sin referencia al contexto cultural en que se crea o utiliza. Efectivamente, la existencia de un producto, una obra de arte, un cuadro, una escultura..., que admite, en principio, un análisis centrado en sus propiedades o características sin referencia a condiciones sociales, culturales o personales, ha podido orientar, en cierta forma, a las ciencias sociales hacia un tipo de estudio de las creaciones artísticas en buena parte ajeno a las disciplinas del comportamiento, incluida, obviamente, la psicología social. A esto habría que añadir lo que Bourdieu (1988) afirmaba con respecto a la sociología, y que, por supuesto, puede afectar también a la psicología social. Bourdieu ponía de manifiesto cómo la sociología se encontraba, en el ámbito de la estética, en el terreno por excelencia de la negación de lo social. Y es cierto que los condicionamientos sociales en el ámbito artístico son difíciles de admitir. Bourdieu lo justifica razonando que es éste un terreno donde se ponen de manifiesto las distintas relaciones que los diferentes grupos sociales mantienen con la cultura, que no son ajenas, por supuesto, a las relaciones que los grupos mantienen entre sí. El caso es que la estética, que se ha llegado a concebir como una rama o especialidad de la psicología, en muy pocos casos utiliza referentes sociológicos para sus explicaciones de la conducta relativa al arte. Referentes que tampoco son frecuentes de encontrar en escritos y documentos de artistas y críticos.

Pero el olvido o el desinterés que la psicología social ha manifestado por este tipo de comportamiento no se puede justificar solamente aludiendo al carácter especial de las obras de arte y al modo en que éstas han sido estudiadas tradicionalmente. Obviamente, los planteamientos conceptuales y metodológicos de la disciplina han jugado un papel importante en la selección de los tipos de comportamiento a que iban a dedicar su atención los investigadores, y en el modo en que éstos iban a ser analizados.

Si bien es cierto que autores muy significativos dentro de la disciplina han defendido la visión de la misma que en páginas anteriores sintetizábamos, también lo es que la psicología social no ha seguido un desarrollo lineal, y que sus modelos teóricos e investigaciones no siempre han respondido a esta concepción compleja de lo que, según lo expuesto, debería ser el enfoque psicosocial del comportamiento. “Y así tenemos que reconocer que una gran parte de las investigaciones desarrolladas en el ámbito de la psicología social se han centrado en el análisis de procesos individuales e interindividuales, y no han logrado” (Tajfel, 1984) contextualizar estos procesos en el marco de su determinación social más amplia. La misma situación, que ya hemos comentado, de la psicología social en el panorama de las ciencias del comportamiento, ha dado origen a la existencia de diferentes tradiciones dentro de la disciplina.

En realidad, esta parcela de la investigación psicosocial sobre el arte no hace sino poner de manifiesto tensiones generales que se han producido en el contexto general de la disciplina. Cuestiones como la del individualismo en la concepción de los procesos psicológicos implicados en la conducta social, o la del experimentalismo que prioriza el rigor cientifista frente a otras cuestiones como la complejidad del fenómeno analizado; problemáticas como la de la concepción de la investigación psicosocial como reflejo de la situación histórica en que tal investigación se lleva a cabo, o la de la incapacidad para incluir en los marcos teóricos los contextos culturales, económicos y sociales en los cuales ocurre la conducta, entre otras, que se han planteado y discutido con tanto ardor por los psicólogos sociales (Gergen, 1973; Schlenker, 1974; Gottlieb, 1977; Harré y Secord, 1972; Harré, 1973; Buss, 1975; Manis, 1975...) se vuelven a poner de manifiesto cuando el tipo de conducta que se contempla bajo la óptica psicosocial es la conducta relativa al arte. Y es que el arte supone realmente un desafío para la psicología social, igual que para las otras ciencias Sociales. Los procesos de creación y apreciación artística, indisolublemente ligados a los contextos sociohistóricos en que tienen lugar, reclaman para su análisis modelos conceptuales capaces de integrar aspectos históricos, sociales y culturales con cuestiones relativas a los procesos psicológicos individuales. “Y es precisamente en la capacidad (o incapacidad) de realizar esta síntesis de factores de orden histórico, sociológico, psicológico, e, incluso, físico, donde se sitúa un punto clave para el desarrollo de la psicología social como ciencia”. (Lewin.1988)

Así pues, el arte, por su misma naturaleza, se sitúa en la encrucijada de distintas disciplinas (Historia, Antropología, Sociología, Psicología...). La pregunta de si es posible o no dar, desde la psicología social, una explicación integrada de los fenómenos artísticos que contemple esta perspectiva tan amplia, nos remite a la misma posibilidad de llevar a cabo un análisis psicosocial que realmente articule lo social y lo individual, y en el que ambos aspectos no sean considerados independientes, sino dos aspectos o modos de concebir una única realidad. “Un modelo de psicología social capaz de combinar y articular los datos de cuatro disciplinas: la psicología, la sociología, la etología y la antropología cultural, efectuando una lectura plural del comportamiento social humano, comportamiento éste que incorpora componentes biológicos, psicológicos, sociales y culturales”. (Jiménez Burillo.1983)

Los comportamientos artísticos bien podrían ser una prueba de fuego para este tipo de modelos, y el análisis de los mecanismos y procesos psicosociales implicados en ellos un reto para el desarrollo de herramientas conceptuales y metodológicas que permitan llevar a cabo esta integración disciplinaria tan reclamada desde diferentes perspectivas en las ciencias sociales.

Dimensiones de los comportamientos artísticos

La consideración de los comportamientos artísticos desde la óptica psicosocial, desde la articulación de factores y procesos individuales y colectivos, psíquicos y sociales, habrá, pues, de permitir un análisis de los mismos desde una perspectiva compleja, en la que sea posible integrar elementos históricos, culturales, sociológicos, psicológicos e, incluso, físicos, en la explicación de un fenómeno tan humano como es el arte. Y de vuelta, esta explicación psicosocial de los fenómenos artísticos debería poder articularse con otras concepciones y explicaciones de carácter histórico, antropológico o sociológico del arte, en orden a lograr una tan ansiada «lectura plural del comportamiento humano» desde la diferentes ciencias sociales. ¿Por qué razón el arte puede contribuir a este objetivo? Básicamente porque en los fenómenos artísticos son tremendamente relevantes estas diferentes dimensiones psicológicas, históricas, sociales y culturales del comportamiento humano que en otros niveles de la conducta quizás pudieran resultar menos evidentes. Dos aspectos sustanciales de los comportamientos artísticos, a nuestro juicio, justifican la pluridirnensionalidad de los fenómenos relativos al arte, pluridimensionalidad que se traduce en evidentes dificultades metodológicas para afrontar su estudio, pero también en su enorme potencialidad para las Ciencias Sociales en general y, específicamente, para la psicología social.

Estos dos aspectos son, por un lado el carácter social del arte. El arte es lo social en nosotros, afirmaba Vygotsky. Debemos comprender cómo el arte, siendo un producto psicológico, está enraizado socialmente y cómo estando inseparablemente ligado a determinadas circunstancias históricas y culturales no se puede derivar mecánicamente de ellas. Las obras de arte están condicionadas esencialmente por las situaciones culturales y sociales de los grupos que las producen (y también que las consumen), pero, a la vez, son un elemento importante en la configuración de estas situaciones culturales y sociales por cuanto suponen importantes elementos de comunicación social, de integración de novedades en el pensamiento social y de conformación de identidades colectivas.

Las obras de arte podemos entenderlas como productos sociales que reflejan sus propias condiciones de producción, pero también (Ullán, 1993) como procesos de elaboración psicológica y social de la realidad en que los hombres viven, y que es, esencialmente, una realidad simbólica. Y esto nos remite al segundo aspecto a que nos referíamos anteriormente, el carácter simbólico de las obras de arte. Queda claro ya que el arte no nos remite a una realidad física, sino a una realidad de carácter simbólico. No es posible el último referente objetivo de la imagen artística, independiente del contexto social y personal en que se crea o se disfruta, porque tal cosa no existe. “La imagen ha de ser entendida, en cambio, como el vehículo para la expresión de lo que una determinada comunidad visual conoce como realidad. El término “realismo” no puede, por tanto, referir a una concepción absoluta de “lo real”, porque tal concepción no puede dar cuenta del carácter histórico y cambiante de “lo real” dentro de diferentes períodos y culturas. La validez del término necesita ser relativizada, y sería más exacto decir que el realismo consiste en la coincidencia entre una representación y lo que una determinada comunidad propone y supone como su realidad: una realidad que implica un complejo agregado de códigos de comportamiento, leyes, psicologías, usos sociales, modas, gestos, actitudes, todas aquellas normas prácticas que gobiernan la instalación del ser humano en su particular entorno histórico”. (Bryson. 1991)

La dimensión histórica del comportamiento humano y la capacidad humana de crear y utilizar herramientas simbólicas para conocer/actuar sobre la realidad no solamente explican la existencia de comportamientos artísticos, sino que constituyen básicamente su esencia. Las dimensiones sociohistóricas y simbólicas son dimensiones transversales de las conductas relativas al arte, conductas de creación y apreciación estética que se articulan en torno a estas dos dimensiones. La experiencia histórica a que se refería Vygotsky y la capacidad para manejar simbólicamente la realidad, para recrearla y darle sentido, son los aspectos básicos a los que deberá responder una perspectiva psicosocial de los comportamientos estéticos pues constituyen, a nuestro juicio, la clave para entender este tipo de comportamiento y su significado personal y social.

Bien es verdad que, ya lo hemos dicho, el arte no ha sido un objeto de estudio preferente de la psicología social, que desde esta disciplina no se han desarrollado ni grandes formulaciones ni extensos programas de investigación sobre el mismo. Pero esperamos haber demostrado que el que no se haya hecho no quiere decir que no se pueda hacer, que no sea posible. Más bien al contrario, nuestra idea, como hemos subrayado, es que el enfoque psicosocial puede aportar una importante contribución a nuestra comprensión de los comportamientos relativos al arte y, de vuelta, esta reflexión psicosocial sobre los procesos artísticos hacer avanzar a la psicología social en sus objetivos de lograr una comprensión de los procesos de articulación de factores individuales y colectivos, psicológicos, sociales e históricos en su intento de explicar y comprender los complejos comportamientos humanos.

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Anexo
Este es un fragmento de la poesía Abatimiento: una oda del poeta romántico ingles, Samuel Taylor Coleridge. La traducción es de José Maria Valverde, tomada de la Antología de poetas románticos ingleses de la colección RBA, 1999